A veces, quedarse callado equivale
a mentir; el silencio puede ser
Más artículos del autor
interpretado como aquiescencia.
Miguel de Unamuno
Fernando Fernández Font es rector de la Universidad Iberoamericana Puebla.
La Ibero en Puebla es una obra notable de la Compañía de Jesús con 30 años de existencia.
Su objetivo es formar a personas pensantes, por medio de la reflexión, para que sean capaces de generar cambios en un entorno adverso en el que viven millones de mexicanos.
El reto es inconmensurable, más no imposible para quienes han exaltado la grandeza humana por casi cinco siglos.
La Ibero tiene 3, 358 alumnos y pertenece al Sistema Universitario Jesuita, integrado por ocho instituciones, entre las que destacan la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, de Guadalajara.
La Compañía de Jesús es una orden religiosa muy importante de la Iglesia, fundada por San Ignacio de Loyola en 1540, con la aprobación del Papa Paulo III.
Desde entonces, su presencia en el mundo ha sido notoria.
Sin los jesuitas no se puede comprender la historia del cristianismo en América Latina.
A México llegaron en 1572, y durante el virreinato, participaron en la formación de una religiosidad incluyente, cuyo pilar fue la devoción a la Virgen de Guadalupe.
Su influjo impactó en todas las artes y formas de expresión, hasta que fueron expulsados, en 1767, previa supresión de la compañía por el Papa Clemente XIV en 1773.
Después de la Revolución Francesa, la Compañía fue restablecida en 1816 por Fernando VII, aún cuando sería proscrita nuevamente en varias ocasiones, en la guerra de Reforma y en la Revolución Mexicana.
En 1913, crearon la Acción Católica de Jóvenes Mexicanos, inspirados por el jesuita, Bernardo Bergoend, con el fin de restituir el orden social y formar líderes “al servicio de Dios y de la Patria”.
En la Guerra Cristera fue fusilado el P. Miguel Agustín Pro, S.J., por órdenes del Presidente Plutarco Elías Calles.
El papel de la Compañía en el proceso de construcción del país es multiforme.
Hoy cuenta con 380 miembros, en 18 estados del país, entre ellos el Mtro. David Fernández Dávalos, quien al dejar la rectoría el pasado 29 de abril de 2013, expresó, parafraseando a Unamuno, que la Universidad es el “Templo del saber” en el que se discute sobre la realidad del país y las soluciones a los grandes problemas.
“La Universidad no sirve a intereses pequeños de individuos o de grupos; no la mueven titiriteros aprovechados, por poderosos que sean”. “La Universidad es y debe seguir siendo dique ante todo tipo de autoritarismos y abusos de poder”.
Los jesuitas gozan de buena fama pública por su sólida formación académica y su valentía.
Siempre han estado en el centro de los grandes debates intelectuales y políticos.
En el Siglo XVI fueron protagonistas en el conflicto suscitado por la Reforma protestante. En el XVII, se confrontaron con Blaise Pascal y otros.
Han educado a hombres notables como el Papa Francisco y el arzobispo de Milán, Carlo María Martini, así como a René Descartes, Pierre Corneille, Jean-Baptiste Molière y Voltaire.
Su actual rector, P. Fernando Fernández Font, es un jesuita distinguido.
Es licenciado en Filosofía y doctor en Filosofía por la Universidad Pontificia de Comillas, España.
Hace unos meses, al asumir la rectoría por segunda ocasión esbozó:
“2008 marca el inicio de una de las crisis más severas del sistema capitalista. Crisis que no sólo castigó a nuestros países del tercer mundo, sino que tocó el corazón del sistema económico dominante”.
“Los países blindados, Estados Unidos y la Unión Europea, vieron desmoronarse el llamado estado de bienestar, arrastrando a millones de personas por la turbulencia de la crisis”.
“El flamante modelo capitalista está siendo irremediablemente condenado”.
“Nuestro país, desgraciadamente, entró en una caída igual o peor, víctima no sólo de la macro crisis, sino también de otros factores como el inicio de la frustrada lucha contra el narcotráfico, la injusta impartición de justicia, la falta de empleos, la inequidad socio económica, la pérdida de credibilidad en los partidos y de la política oficialista, la crisis educativa y la repetida vulneración de los derechos humanos”.
“Todo esto es una nueva realidad que la Universidad ha tenido que mirar de frente, para adaptar su acción educativa”.
“El país parece ir sorteando la crisis con un futuro interesante, sin embargo, la moneda sigue en el aire”.
“Desde la mirada y el dolor de nuestros hermanos del sur, queremos ser una Universidad del Sur y para el Sur”.
“La sola calidad académica sin la opción anterior no nos interesa”.
“Los compromisos y las opciones de la Universidad son incómodos para aquellos que buscan mantener el statu quo”.
“Debemos ser capaces de desmentir la sentencia de Voltaire: ‘El hombre es lobo para el hombre’”.
“Formar para perpetuar y ampliar más la brecha entre ricos y pobres sería lo más absurdo de nuestro quehacer educativo. Es vergonzoso vivir en un país con más de 53 millones de pobres, teniendo al lado a varias de las personas más ricas del mundo”.
“Pongamos todo nuestro empeño en cumplir nuestra misión, no nos hundamos en las arenas movedizas de la mentira, la simulación, las presiones y el clientelismo, buscando ventajas personales contrarias al bien de la institución”.
Militia est vita hominis super terram. A.M.D.G.
Mis correos:
vivereparvo45@yahoo.com.mx
vivereparvo45@hotmail.com