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Mujeres jugando futbol
Foto: Cortesía
El fútbol femenino en España tiene a tiro el salto estructural más importante de los últimos tiempos, dado que puede marcar un antes y un después. Y es que, en estos momentos, el Gobierno prepara la aprobación definitiva de un decreto que incluirá de forma permanente partidos de la Liga F en la Quiniela, que hasta ahora ha estado reservada casi exclusivamente al fútbol masculino.
El cambio no es menor. En la práctica, significa que el torneo femenino pasará a formar parte de uno de los productos más populares del ecosistema futbolístico español. Además, a raíz de este cambio, los apostadores podrían ver en un futuro cercano partidos femeninos incluidos, por ejemplo, entre los pronósticos para la quiniela 1x2 en Legalbet. Un portal que, además de elaborar rankings de casas de apuestas, también ofrece tips para la quiniela española.
Y aquí empieza lo interesante. Porque una cosa es añadir partidos de la Liga F a la Quiniela y otra muy distinta es ver cómo encajarán dentro de un juego que muchos aficionados llevan siguiendo toda la vida. Para entender el tamaño real del cambio, lo primero es mirar cómo funcionará el nuevo formato.
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Según el nuevo modelo, cada jornada de la Quiniela incluirá cuatro partidos de la Liga F junto a los encuentros tradicionales de LaLiga y Segunda División. Este formato permitirá integrar de manera natural el fútbol femenino en una dinámica que millones de aficionados siguen semanalmente.
La clave está en la permanencia. Aunque desde 2017 ya van apareciendo pruebas puntuales, ahora la inclusión será estable. Esto garantiza de un cierto modo una continuidad tanto en visibilidad como en generación de ingresos. Y es que esta regularidad era esencial para consolidar el interés del público y fomentar el seguimiento de equipos y jugadoras.
El propio reparto económico juega como delantero centro en todo esto, ya que en 2023, la Quiniela generó más de 160 millones de euros, con unos 41 millones destinados a ingresos fiscales. Bajo el nuevo esquema, aproximadamente el 15% de esa cantidad, que significarían unos 6,15 millones de euros, se destinará a los clubes de la Liga F.
Aunque esta cifra es inferior a algunas ayudas públicas recientes, supone una fuente de ingresos recurrente y vinculada directamente al interés del público. Es decir, cuanto mayor sea la participación y seguimiento, mayor será el impacto económico a largo plazo.
El fútbol femenino español puede que haya crecido, pero la asistencia media a los estadios sigue rondando unos 1.400 espectadores por partido, lo cual es una cifra que refleja un amplio margen de mejora en términos de popularidad.
En ello, la presencia en la Quiniela puede actuar como catalizador. Al formar parte de las apuestas semanales de miles de aficionados, los partidos de la Liga F ganarán exposición y relevancia mediática. Esto se suma a acuerdos televisivos recientes con cadenas como RTVE o plataformas digitales que ya retransmiten todos los encuentros.
La inclusión en la Quiniela no solo tiene implicaciones simbólicas, sino también prácticas. Entre los beneficios más destacados se encuentran:
Más allá de los números, la decisión refleja una transformación en la percepción del deporte femenino. Durante décadas, el fútbol femenino en España estuvo relegado a un segundo plano. No fue hasta 1983 cuando obtuvo reconocimiento oficial, y solo recientemente ha alcanzado estatus profesional.
Hoy, el contexto es distinto. La selección española es campeona del mundo y clubes como el FC Barcelona dominan en Europa. La inclusión en la Quiniela simboliza ese cambio de era: el fútbol femenino ya no es una promesa, sino una realidad consolidada.
Lo que es importantísimo recordar, es cómo se distribuyen estos ingresos adicionales dentro de la liga y si estos se traducen en mejoras tangibles para jugadoras y estructuras deportivas. Porque el salario mínimo actual, en torno a 23.500 euros anuales, sigue siendo un indicador de las desigualdades existentes.
La apertura de la Quiniela a la Liga F representa una oportunidad única para acelerar el crecimiento del fútbol femenino en España. Combina visibilidad, financiación y reconocimiento en un solo movimiento. Y lo cierto es que si se gestiona correctamente, puede convertirse en una herramienta clave para consolidar la profesionalización del sector y acercarlo a nuevos públicos.