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Cultura
La bendición de imágenes y semillas marca tradición, siembra y calendario agrícola
La Candelaria mantiene viva la fe y el ciclo agrícola en Puebla
Foto: Agencia Gran Angular
La Fiesta de la Candelaria se celebra en Puebla cada febrero como un ritual que une fe, memoria comunitaria y prácticas agrícolas, cuando familias católicas llevan al templo imágenes del Niño Dios y campesinos presentan semillas seleccionadas para la próxima siembra, en distintas localidades de la capital y juntas auxiliares.
El domingo reciente, la celebración reunió a creyentes que acudieron a iglesias para la bendición de imágenes, tradición ligada a la presentación de Jesús en el templo a los 40 días de nacido.
Ese mismo día, y de nuevo en la jornada siguiente, productores del campo llevaron granos resguardados desde la cosecha anterior para recibir la bendición, en preparación del inicio del año agrícola previsto para marzo.
En comunidades como San Miguel Canoa, donde la actividad agrícola persiste pese al crecimiento urbano, la fecha conserva un sentido colectivo.
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La siembra comienza alrededor del 12 de marzo, por lo que la bendición de semillas representa una petición de clima favorable y cosecha suficiente, práctica que se repite cada año como parte del calendario agrícola tradicional.
Para la comunidad católica, febrero también marca el arranque del conteo hacia la Semana Santa, cuyas fechas se definen por el calendario lunar, sistema que coincide con los antiguos ciclos agrícolas.
Esta relación entre fe y naturaleza mantiene vigentes rituales que anteceden al calendario civil.
En la ciudad destaca el templo de Nuestra Señora de la Candelaria y de Guadalupe, en el barrio de Xonaca, fundado en 1618 por población tlaxcalteca.
El sitio conserva la devoción a la virgen de la Candelaria, asociada a la luz como guía espiritual. Ahí, las figuras del Niño Dios del nacimiento navideño se presentan cada año por padrinos y familias, quienes asumen el resguardo simbólico de la imagen.
Mientras en otras regiones del mundo inicia el año nuevo chino, en Puebla la Candelaria reafirma un tiempo de transición.
Las semillas bendecidas esperan la tierra; las velas encendidas recuerdan la continuidad del ciclo de la vida, una práctica que conecta pasado y presente en las tradiciones religiosas de Puebla. (LV)