Te puede interesar:
Puebla, con menos exportaciones y más empleo informal en 2025
Economía
2.2 millones de personas trabajaron sin contrato, seguridad social o prestaciones
Una persona vende juguetes en la cajuela de su auto
Foto / Gran Angular
Siete de cada 10 trabajadores en Puebla laboraron en informalidad durante el tercer trimestre de 2025.
La informalidad laboral en la entidad alcanzó 70.2 por ciento de la población que cuenta con un empleo, lo que equivale a 2.2 millones de personas que trabajaron sin contrato, seguridad social o prestaciones.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), entre julio y septiembre de 2025, la informalidad registró un incremento, al sumarse 24 mil trabajadores más con empleos informales en comparación con 2024.
Te puede interesar:
Puebla, con menos exportaciones y más empleo informal en 2025
Aunque la población ocupada aumentó ligeramente y llegó a 3.1 millones, la calidad del empleo no mejoró debido a que más poblanos se sumaron a actividades informales, impulsadas principalmente por la expansión de micronegocios, el comercio ambulante y los servicios sin registro fiscal.
De acuerdo con la ENOE, la informalidad afecta tanto a quienes trabajan en negocios no registrados como a quienes laboran en empresas formales, pero sin reconocimiento de derechos laborales.
En Puebla, 1.1 millones de trabajadores se encuentran específicamente en el sector informal, mientras que el resto corresponde a otras modalidades como trabajo por cuenta propia, trabajo doméstico sin contrato o empleo sin seguridad social dentro de unidades económicas formales.
Te puede interesar:
Comercio informal invade los alrededores del CIS
En el caso de las mujeres poblanas, pasó de 929 mil a 947 mil trabajadoras informales, mientras que los hombres permanecieron en 1.2 millones durante el tercer trimestre de 2024 y 2025.

Dicho fenómeno impacta proporcionalmente más a la población femenina debido a diversos factores y contextos socioculturales, tales como:
Aunque los hombres siguen representando el mayor número total de trabajos informales, el sector laboral femenino está creciendo más rápido.
La informalidad también está vinculada a otras condiciones de precariedad laboral, esto se debe a que cerca del 41.7 por ciento de la población ocupada en Puebla trabajó en condiciones críticas.
Esto significa que estuvo trabajando en lugares con salarios bajos, jornadas prolongadas o insuficientes.
Mientras que 6.2 por ciento estuvo subocupada, es decir, buscó trabajar más horas de las que su empleo actual permite.

A pesar de que la tasa de desocupación —aquellas personas que no cuentan con un empleo— se mantuvo en 2.5 por ciento, una de las más bajas del país, la baja formalidad laboral, los ingresos reducidos y la cantidad de personas que trabajan sin protección social revelan que el empleo en Puebla continúa caracterizándose por la precarización y la falta de estabilidad económica.
Aunque Puebla superó el promedio nacional (2.8 %), la informalidad laboral es uno de los desafíos estructurales más importantes para el estado, ya que limita el acceso a seguridad social, reduce la recaudación fiscal y afecta la productividad económica de los poblanos. (MIG)