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Cultura
La obra analiza el legado del Consejo Mexicano de Fotografía y su influencia en la identidad visual del país
Nuevo libro rescata la historia de la fotografía mexicana contemporánea
Foto: INAH
La fotografía mexicana adquiere nueva voz en el libro La fuerza decisiva de la imagen. Una mirada desde el suelo mexicano, investigación de Rebeca Monroy Nasr, publicada por el Centro de la Imagen.
La obra documenta el impacto del Consejo Mexicano de Fotografía (CMF) en la construcción de la fotografía como arte, lenguaje y documento cultural.
El volumen reúne el trabajo de 41 fotógrafos que contribuyeron a un acervo de más de siete mil imágenes, reconocidas por la Unesco como Patrimonio Documental de la Humanidad en 2016.
Entre los autores figuran nombres fundamentales como Marco Antonio Cruz, Pedro Meyer, Nacho López, Lourdes Grobet, Rodrigo Moya, Mariana Yampolski, Francisco Mata Rosas y Elsa Medina.
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Con más de doscientas páginas, el libro ofrece una mirada crítica e histórica sobre la fotografía documental y su papel en los procesos sociales de México y América Latina.
Monroy combina análisis de archivo y testimonios inéditos para reconstruir los contextos en los que la imagen se consolidó como un lenguaje de identidad y resistencia.
En sus capítulos, la autora revisa el diálogo entre los fotógrafos del CMF y los movimientos sociales de las décadas de 1970 a 1990, periodo en el que la fotografía se convirtió en herramienta de denuncia y memoria.
Ejemplo de ello fue la visibilización del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), donde las imágenes funcionaron como medio de comunicación social.
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“El arte debía convertirse en un vehículo de conciencia y difusión de las condiciones sociales”, explica Monroy en la obra. Relata que, en esa época, los artistas realizaban exposiciones improvisadas en escuelas y espacios públicos, prácticas que definieron una generación comprometida con su entorno.
El libro, disponible también en formato digital, reconoce la labor colectiva que dio forma al archivo del CMF y al papel del Centro de la Imagen en su resguardo.
Para Monroy, este proyecto representa un acto de memoria y justicia historiográfica, destinado a mantener viva la herencia visual del país. (LV)