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Salud
Investigadores señalaron que este producto puede tener sustancias químicas de pesticidas
Foto: Cumlaude Lab
El uso de tampones durante procedimientos quirúrgicos volvió a generar controversia en redes sociales, luego de que una usuaria de X advirtiera sobre los riesgos de olvidar este producto en el cuerpo, lo que puede derivar en infecciones graves.
La publicación desató una ola de advertencias sobre el uso de productos para la menstruación, incluyendo casos de síndrome de shock tóxico (SST).
“Mi cirujana: Nunca se entra a quirófano con un tampón porque si pasa algo (…) queda ahí días y te provoca infección”, narró una usuaria de X en su cuenta oficial.
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Su publicación, con más de 45 mil me gustas, reinició las acusaciones contra los riesgos de los productos para la menstruación, con advertencias fueron desde blanqueantes hasta el síndrome de shock tóxico (SST), que puede ser mortal.
Algunas usuarias comentaron el caso de la modelo Lauren Wasser, a quien le amputaron la pierna debido a esta afectación y demandó a la empresa Kimberly-Clark, de Kotex, pero no ganó.
Tras las múltiples opiniones que se juntaron en la publicación oficial, algunas se preguntaron qué tan cierto es que los tampones dañan la salud.
Investigaciones estadounidenses recientes indicaron que este producto es una fuente de exposición a metales tóxicos, en caso de uso prolongado y sistemático; por ejemplo, un promedio de cinco días cada mes.
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El estudio colaborativo de nueve científicos ‘Los tampones como fuente de exposición a metal (oides)’ reveló que estos pueden contener hasta 16 metales, lo que los cataloga como fuente de exposición sistemática a metales tóxicos.
La investigación se integró por miembros de las universidades de Columbia, Nueva York (NY); California en Berkeley; Estatal de Michigan, East Lansing; Universidad de Columbia, Palisades, NY.
A mediados del año pasado, los expertos en Epidemiología y Salud Ambiental y Pública, hallaron concentraciones elevadas de plomo y arsénico, así como de bario, calcio, cadmio, cobalto, cromo, cobre, hierro, manganeso, mercurio, níquel, selenio, estroncio, vanadio y zinc.
En estudios estadounidenses de 2022 se encontraron dioxinas y congéneres de furano, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), fragancias, ftalatos, parabenos, bisfenoles, triclocarbán, glifosato, retardantes de llama y compuestos orgánicos volátiles (COV).
Dentro de estas sustancias químicas resaltaron los glifosatos, que se utilizaban en pesticidas prohibidos desde 2016 por su alto daño al medioambiente y a la salud humana.
Algunos de los resultados principales de esta investigación conjunta de cuatro universidades de Estados Unidos son los siguientes.
“Los fabricantes también pueden agregar metales durante la producción para blanquear el producto”, informó el estudio colaborativo.
El epitelio vaginal permite una absorción eficiente y, por ende, que las sustancias químicas entren directamente en la circulación sistémica; sin el metabolismo de primer paso, ni desintoxicación a través del hígado, explicaron en 2022 las expertas inglesas en uroginecología, Sushma Srikrishna & Linda Cardozo.
Con la recopilación de antecedentes del estudio, esta característica de la vagina se relacionó con el síndrome de shock tóxico (SST), que es la proliferación de la bacteria Staphylococcus aureus, que libera toxinas peligrosas en el organismo y que de no tratarse puede ser mortal.
Los tampones interactúan con la sangre menstrual y la microbiota vaginal, lo que provocó un crecimiento excesivo de la bacteria Staphylococcus aureus y su toxina en la vagina, aseguraron los nueve científicos estadunidenses. (PSR)