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Juan Soriano, referente esencial en el mundo del arte y la plástica

A 103 años de su nacimiento su legado se mantiene a través de su obra como pintor, escultor, ilustrador, escritor y escenógrafo

Juan Soriano, referente esencial en el mundo del arte y la plástica

Foto: Twitter INBAL

El artista plástico Juan Francisco Rodríguez Montoya, mejor conocido como Juan Soriano, quien incursionó en diferentes ramas del arte y cuyo legado permanece latente en la cultura de nuestro país, gracias a que creó su propio lenguaje entre el realismo y el romanticismo, es recordado a 103 años de su nacimiento como uno de los creadores que más impacto a dejado en la pintura y la escultura en México.

Nacido el 18 de agosto de 1920, en Guadalajara, Jalisco, Juan Soriano, conocido así por el segundo apellido de su padre, se desempeñó como un artista multifacético, trabajando en distintos géneros del arte, que logró consagrarse como pintor, escultor, ilustrador, maestro, escritor, escenógrafo y diseñador de vestuario, a lo largo de su carrera.

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Juan Soriano, el inicio de una vida artística

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Inició su carrera a temprana edad, ya que desde su infancia mostró un particular don por las artes, razón por la que amigos, familiares y artistas de diversos géneros, quienes le bautizaron como El Mozart de la pintura. Este talento innato lo llevó a ser reconocido en poco tiempo en varias ciudades de México y el mundo.

De acuerdo con el portal oficial de Juan Soriano, su vida como artista inició con visitas a la casa del pintor Jesús Reyes Ferreira, lugar donde conocería a Luis Barragán, donde por primera vez tiene la oportunidad de admirar la pintura europea en cromos de libros y revistas. Se introdujo en los retratos de José María Estrada, que Reyes coleccionaba, visitó por vez primera un museo y se adentró en la lectura de los clásicos que editaba José Vasconcelos.

Fue “Chucho” Reyes quien lo introdujo no solo al mundo del arte mexicano precolombino y colonial, sino que también lo acercó al arte extranjero, donde Soriano encontró en la corriente abstracta un cauce próximo a su temperamento.

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La influencia de artistas para el desarrollo de una amplia trayectoria

La primera vez que Juan Soriano participó en una exposición colectiva fue en 1934 en el Museo de Guadalajara, cuando apenas tenía la edad de 14 años. En esta exhibición logra llamar la atención de artistas como María Izquierdo y José Chávez Morado, así como de la fotógrafa Lola Álvarez Bravo, quienes lo motivan para viajar a la Ciudad de México; llegando en 1935 donde conoce y establece un diálogo artístico con Frida Kahlo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y más miembros de la Vanguardia.

Mientras tanto, en 1937, ingresa a la Escuela Nocturna de Arte para Obreros y a la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), donde, de acuerdo al sitio oficial de Soriano, conoce a Emilio Caero y a Santos Balmori, este último es quien lo inscribe a al LEAR, y participa en una exposición colectiva; aunado al inicio de su carrera como escenógrafo y diseñador de vestuario en el grupo de teatro Poesía en Voz Alta, junto a Octavio Paz y Juan José Arreola.

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Respecto al artista, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), refiere que Soriano se desempeñó posteriormente como docente en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, mientras que a mediados de los años cuarenta realizó su primera exposición internacional en Nueva York, para después viajar a Europa, donde visitó Roma y Creta. En 1957 comenzó a vivir entre México y París, incursionando en la creación de esculturas monumentales.

En el trayecto de su carrera, el artista manifestó un particular interés por las artes populares e indígenas, así como en el cubismo, el expresionismo alemán, el fauvismo y una fuerte atracción por las obras de artistas parisinos de la posguerra; vinculándose muy de cerca con la imaginación de los surrealistas, gracias a los viajes que realizó por Europa.

Obras que marcaron la carrera de Soriano y el reconocimiento que recibió

Si bien Juan Soriano se consagró como uno de los artistas más completos de su época, creando su propio lenguaje, lo que le llevó a crear una diversa muestra de obras artísticas entre las que se encuentran pinturas, esculturas, cerámica, tapices, dibujos y obras monumentales; incursionando también en el teatro y el diseño.

En pintura realizó obras como Autorretrato (1952), un óleo sobre tela titulado San Jerónimo (1942), Retrato de Marek Keller (1976), el temple en papel, Rosita (1944), Retrato de Rebeca Uribe con el ojo de Marta (1937) y el Retrato de Elena Garro (1948), entre otros. Mientras que en escultura resaltan Luna (1996), pieza elaborada con bronce; Cabeza de niña (1998), Toro echado (1977) y Triunfo de Griapo (1994). En obra monumental resaltan Gallo amarillo, Dafne IV, Toro, Pájaro sobre la ola y Paloma.

Sus obras y trayectoria han sido galardonadas con diferentes distinciones, algunos de ellos son el Premio Constancia Especial de Mérito (1946), la Presea Ocho Columnas de Oro (1980), el Premio Nacional de las Artes (1987), la medalla del Oficial de la Cruz del Mérito (2000) en Polonia y la presea Pericles de las Artes por la Fundación y el Museo Amparo de Puebla, entre otros.

Juan Soriano falleció el 10 de febrero de 2006. Gracias al apoyo que recibió desde los inicios de su carrera en las artes, Juan Soriano logró desempeñar y forjar una amplia trayectoria, dejando un legado artístico que hasta el día de hoy le confieren el reconocimiento como uno de los creadores que más impacto a dejado en la pintura y escultura, así como ser uno de los principales referentes mexicanos en el mundo del arte.

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