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Pero el hombre de 31 años no logró su cometido y un tribunal federal de California desestimó la demanda interpuesta.
Foto portada disco Nevermind / Nirvana
Spencer Elden, el bebé que aparece en la portada del disco Nevermind, de Nirvana, acusa que sufrió “daños de por vida”, es lo que alega en su denuncia contra la banda por “explotación sexual infantil comercial”.
Pero el hombre de 31 años no logró su cometido y un tribunal federal de California desestimó la demanda interpuesta.
La demanda fue desestimada el pasado viernes, cuando un juez dictaminó que el eventual delito, que no entra a valorar, habría prescrito.
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“En consecuencia, la acción del demandante será desestimada sin permiso para enmendar”, señala la sentencia dada a conocer por medios de comunicación.
Se trata de la segunda ocasión que Spencer denuncia a Nirvana. La primera fue en enero de 2021, pero entonces el magistrado rechazó su petición por un error formal.
En ese momento se permitió enmendar el error presentando una nueva demanda, la cual se fue presentada, admitida y finalmente desestimada.
La portada de Nevermind se convirtió en una de las más icónicas de la historia de la música. El álbum vendió más de 30 millones de copias.
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En la portada aparece Elden, que en ese momento tenía tan sólo tres meses, estaba buceando desnudo y mirando un billete de dólar que está enganchado a un anzuelo.
La agrupación explicó la portada buscaba ser una alegoría sobre el capitalismo. Por su parte, Elden, en su demanda presentada el 24 de agosto de 2021, expresó que su desnudez y la presencia de dinero hacen pensar que es “un trabajador sexual”.
En su denuncia original, Elden acusó a Nirvana de promocionar pornografía infantil de manera intencional y comercial.
El hombre acusó que los famosos se beneficiaron y continúan beneficiándose de “la comercialización de la explotación sexual” de la foto.
“Mis padres me llevaron allí, al parecer me soplaron en la cara para estimular mi reflejo de inmersión (que hace que los bebés cierren la glotis en el agua), me sumergieron, me hicieron algunas fotos y me sacaron. Eso fue todo. Les pagaron 200 dólares y se fueron a comer unos tacos”, fueron las palabras de Spencer.