El Bayern Munich sucumbió este miércoles de la peor forma posible. El juego ante Borussia Monchengladbach tuvo lugar en el marco de la segunda ronda de la Copa de Alemania, donde el conjunto que comanda Julian Nagelsmann se comió nada menos que cinco goles como visitante. Se trató de un cachetazo de aquéllos y posterior eliminación.

Pese a salir con sus habituales titulares, el Bayern se vio sorprendido en tan solo 21 minutos. El conjunto ya estaba atado de pies y manos, pues a esa altura ya perdía por 3-0. Koné fue el encargado de anotar el primero para que luego llegara el doblete de Bensebaini –uno de penal–. Ya en la segunda mitad, el Gladbach dilapidó cualquier tipo de reacción de la visita, pues Embolo apareció en un duplicado y, a los 12 del segundo tiempo, el partido estaba totalmente resuelto, aunque con asombro de propios y extraños.

Aunque el Bayern lidera en la Bundesliga con 22 puntos en nueve fechas y también se encuentra cómodo en la UEFA Champions League (comanda su zona con puntaje perfecto en tres jornadas), ya había conocido la derrota en esta temporada: el 1-2 en contra del Frankfurt de Borré en el torneo local. Además, el Monchengladbach le había sacado un empate por la misma Bundesliga; hoy lo sorprendió de contundente forma.

Bayern Munich no había recibido más de cuatro goles dentro de la Copa de Alemania desde 2012, cuando Borussia Dortmund le ganó la final por 5-2 con tres tantos de Robert Lewandowski, quien hoy es la gran figura de Nagelsmann y compañía.

Si se cuentan todas las competencias, según señaló el periodista Mister Chip, en 2008 había perdido por 5-2 ante Werder Bremen. Esto remarca que el 5-0 de hoy es histórico, pues encima le puso fin a la racha de 85 partidos de marcar consecutivamente.

En una labor próxima, los bávaros deberán visitar a Union de Berlín el próximo sábado por la Bundesliga. Por otro lado, el martes recibirán a Benfica para buscar asegurar la clasificación a octavos de final de la Champions.

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