Los cacicazgos regionales en Puebla, que combatieron al hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, ahora se ostentan como representantes de la Cuarta Transformación, acusa Gerardo Domínguez, consejero estatal de Morena.

Aunque el artículo 3 del Estatuto de Morena, en la fracción F señala que ese partido “combatirá la perpetuación en los cargos” en Tlatlauquitepec, Teziutlán tomaron posesión, por cuarta vez,  Porfirio Loeza Aguilar y Carlos Enrique Peredo Grau, ahora tras haber sido candidatos de Morena.

Lo mismo ocurre con la familia Celestino en Coyomeapan y los Hernández Hernández, en Eloxochitlán, refiere Gerardo Domínguez en declaraciones a la agencia Proceso.

Esto ocurrió -agrega el consejero estatal. porque las bases de Morena fueron desplazadas por candidatos externos que resultaron peor que el PRI y el PAN y prevaleció el interés del gobernador Miguel Barbosa por fortalecer el sistema de cacicazgos.

De acuerdo con Gerardo Domínguez, la definición de las candidaturas municipales estuvo a cargo de “La Cofradía”, compuesta por Carlos Evangelista, representante del dirigente nacional Mario Delgado Erick Cotoñero, voz del gobernador Barbosa,  y el líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier.

El politólogo Daniel Velázquez Caballero, autor del libro “Transfuguismo político en la Mixteca Poblana”, asegura que el cacicazgo  fundado durante el avilacamachismo se mantiene vigente  debido a la crisis de los partidos políticos que no han  logrado generar ciudadanía ni cuadros políticos  pese a la severa crisis del PRI.

Esa debilidad ha hecho posible la mudanza completa de familias y grupos políticos que han tenido el poder en los municipios desde hace años, hacia el partido gobernante, ahora en el caso de Morena.

Así es como las familias que constituyeron grupos de poder en el estado, como los que encabezan los exgobernadores Guillermo Jiménez Morales y Melquiades Morales Flores, se han aliado con el gobernador en turno.

“Son alianzas volátiles, muy pragmáticas y económicas, pero dan margen a que a escala local, se desarrollen gobierno autoritarios y, en los últimos años, dedicados a delitos como el robo de gasolina, trata de personas e incluso narcotráfico”, según una información de Proceso.