La tensión social que se vive en Santa María Coyomeapan aumentó este jueves, cuando dos hombres, uno de ellos identificado como guardaespaldas de David Celestino Rosas, alcalde del lugar, intentaron entrar al municipio con mentiras portando 100 mil pesos en efectivo, un arma nueve milímetros abastecida y un arma blanca.

De acuerdo con el testimonio de la abogada Araceli Bautista Gutiérrez, fue cerca de las 13:00 horas cuando los dos hombres a bordo de una camioneta Toyota, Tacoma, negra con placas del estado de Puebla SN – 24 – 156, intentaron ingresar a la población, pero por los filtros instalados en los accesos se les impidió el paso y quedaron a resguardo de la población a la espera de que llegue la policía para entregarlos.  

La abogada explicó que tras estos hechos realizó un reporte al 911, con folio # 46201248, sin embargo, hasta las 20:00 horas ninguna patrulla se ha acercado al municipio, por lo que no se les ha permitido la salida a los tripulantes de la Tacoma.

En un inicio Armando Figueroa Tabernier, quien viste una playera verde y Rafael Monroy Castillo, quien viste una playera blanca, dijeron ser trabajadores de la Secretaría de Educación Pública, pero no supieron explicar el propósito de su visita y más tarde dijeron ser empresarios y que los 100 mil pesos los llevaban para comprar una unidad y que por esa razón iban armados.

La comunidad se encuentra resguardada desde el mes de mayo del 2021, debido a que a decir de los abogados Araceli Bautista y Gustavo Olivas, el gobierno del estado encabezado por Miguel Barbosa Huerta intenta amedrentar al pueblo indígena de Coyomeapan para que Rodolfo García López, esposo de la diputada federal por el distrito 15 de Tehuacán, Araceli Celestino Rosas, pueda rendir protesta, situación que está en el limbo, debido a que la población se niega a permitir una nueva administración de esta familia que lleva nueve años en el poder.

Hasta el cierre de esta nota los hombres continúan en la comunidad, sin embargo, los pobladores resaltaron que no están retenidos, pues únicamente se está a la espera de que arribe la Guardia Nacional o la policía y se los lleve.