Por menos 2 mil personas de 13 comunidades de Zacatecas huyen hacia a otros sitios por temor a que criminales tomen terrenos y se lleven a sus jóvenes, en medio de una pugna entre el cártel de Sinaloa y el CJNG

En Monte Escobedo se estima que unas 300 familias han dejado sus casas y se han cerrado negocios, principalmente desde hace tres meses, cuando el entonces alcalde, Ramiro Sánchez, huyó del lugar tras ser amenazado por el crimen organizado y que un grupo delictivo tratara de apoderarse del palacio municipal, al grado de que se pidió al gobierno estatal, que entonces encabezaba Alejandro Tello Cristerna, que mandara un secretario de gobierno especial para reactivar la administración.

En las comunidades de Jerez y Tepetongo  señalan que integrantes de los cárteles comenzaron a ingresar a sus pueblos con los rostros cubiertos y con armamentos de grueso calibre, y que se han llevado por la fuerza a lugareños, principalmente jóvenes, al parecer, para enlistarlos a las filas delictivas, además de cometer despojos de propiedades.

Familias de la comunidad de Cieneguitas de Fernández relataron que hace dos meses se fueron con sus camionetas y unos caballos hacia la cabecera municipal, después regresaron por el resto de sus cosas, sus perros y animales de granja, pero en el trayecto los interceptaron sujetos armados encapuchados, quienes los revisaron. Creyeron que les quitarían sus vehículos, pero al ver que llevaban a un niño, los hombres los dejaron ir.

Kilómetros más adelante se encontraron con otro convoy de hombres armados y comenzaron nuevamente a rezar, las mujeres lloraron y estaban nerviosos por ser la segunda retención. Eso tal vez inquietó a los individuos, quienes les preguntaban si trabajaban para el grupo contrario.

A los hombres los golpearon. Quizá el llanto del niño hizo que los dejaran ir, pero les quitaron sus animales. En ese momento decidieron dejar no sólo el municipio, sino el estado.

En Ermita de Los Correa, por la presión social y mediática, tiene dos semanas que se instaló un batallón militar en la casa ejidal, junto con rondines de vigilancia estatal para convencer a los desplazados de que regresen.

Según los pocos relatos de los lugareños, unas semanas antes del éxodo llegó uno de los cárteles, se llevó gente y baleó varias casas para amedrentar a la población y reclamar ese territorio.

El secretario de Seguridad Pública, Arturo López Bazán, quien fue ratificado por el nuevo gobernador, David Monreal, asegura que continuarán los recorridos itinerantes en esas comunidades, que seguirán ayudando a la población a regresar y a recuperar sus animales que habían dejado en los montes, según una información del diario El Universal.