En el fraude cometido por ex presidentes de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco) con recursos públicos del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) estarían involucrados además de Enrique Solana Sentíes, otros empresarios poblanos que se beneficiaron de la compra-venta de facturas o fueron proveedores del organismo empresarial de 2015 a 2021.

Así lo manifestó a e-consulta el actual vicepresidente de la Concanaco, Eduardo García Casas, al afirmar que entre los implicados en ese fraude por 206 millones de pesos y que ha sido documentado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) figuran el propio Solana Sentíes, a través de su empresa Unicar Mexicana SA de CV; Marco Antonio Prósperi Calderón, actual presidente de la Cámara de Comercio de Puebla, y Miguel Ángel Pellico Villar, gerente de ventas de esta empresa y yerno de Solana Sentíes.

García Casas dijo que la actual dirigencia de la Concanaco nada tiene que ver con ese fraude, cometido en las gestiones de Enrique Solana (2014-2017) y de José Manuel López Campos (2017- 2021), por lo que pidió la intervención de la Fiscalía General de la República para deslindar responsabilidades.

Explicó que en el gobierno de Enrique Peña Nieto la Concanaco recibió apoyos por 294 millones de pesos del Inadem para diversos programas para micros y pequeños empresarios, y que buena parte de esos recursos se desviaron o malversaron con la compra de tabletas, insumos de tecnología y cursos de capacitación a través de proveedores fantasma o empresas de familiares y conocidos de Enrique Solana y López Campos, que fue tesorero de la Confederación en la gestión de Solana y luego su sucesor.

García Casas, actual vicepresidente de Comercio de la Confederación, dijo que Enrique Solana obtuvo beneficios personales de esos dineros por medio de su empresa Unicar Mexicana por 11.2 millones de pesos mediante la triangulación de recursos con la empresa Celular Milenium SA de CV, propiedad de Juan Carlos Martínez Domínguez, quien fue vicepresidente de Tecnologías de la Concanaco en la gestión de aquél.

Celular Milenium vendió a la Concanaco 15 mil tabletas para los socios del organismo en 87 millones de pesos, cuando en realidad costaron 36 millones de pesos, explicó .

Sobre los otros poblanos implicados en este fraude, García Casas mencionó a Marco Antonio Prósperi y Miguel Ángel Pellico, pues dijo que eran los encargados de cobrar el dinero que supuestamente se pagaba a proveedores y empresas fantasma, operaciones que según éste se hacían en un departamento ubicado en la avenida Reforma 222 de la Ciudad de México.

Los dichos del actual vicepresidente de la Concanaco han sido refutados en Twitter por la hija de Solana Sentíes, Pilar Solana, quien lo ha acusado de difamación y de dirimir en redes sociales problemas personales con empresarios con los cuales se enemistó su padre, Eduardo García Suárez.