La presidenta municipal de PueblaClaudia Rivera Vivanco, calificó como misógino al gobernador del EstadoLuis Miguel Barbosa Huerta, por no invitarla a la ceremonia de Grito de Independencia, pero sí al alcalde electo, Eduardo Rivera Pérez.

El mandatario estatal informó que invitó a los festejos patrios a Rivera Pérez, a Héctor Sánchez Sánchez, presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), y a Gerardo Mérida Sánchez, comandante de la XXV zona militar, además de diputados locales.

“La invitación que hace el alcalde entrante es una muestra de misoginia, me parece, de un desprecio a las figuras de las presidencias municipales, que no solamente es hacia Claudia sino es invisibilizar al municipio, pero sobre todo creo que deja claro el rechazo o la situación que tiene de misoginia o de querer invisibilizar la participación de las mujeres”, expresó la presidenta municipal.

Rivera Vivanco dijo que esta situación le resultó sorpresiva en un inicio, aunque de parte del gobierno municipal sí hubo un llamado al mandatario estatal para participar en los festejos patrios en el Palacio Municipal, pero no hubo una respuesta.

La alcaldesa lamentó y reprobó la actitud del Ejecutivo, a quien en el pasado denunció por violencia política de género, asunto que todavía no es resuelto por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

La presidenta municipal de Puebla y el gobernador del Estado acumulan una serie de conflictos aunque los dos fueron figuras impulsadas por Morena. Entre los más antiguos se encuentran la discusión por mantener a María de Lourdes Rosales Martínez como secretaria de Seguridad Ciudadana.

Uno de los casos más recientes está relacionado con el derribo de palmeras en la capital. El gobierno estatal “clausuró” esta acción e informó que investigaría si la acción fue legal. El ayuntamiento argumentó que se hicieron los cortes porque las plantas estaban enfermas y existía el riesgo de que se cayeran.