Roberto Solano encargado de “La ciudad de la paz”, una funeraria en Atlixco, relató: “ciertamente aumentó en los últimos días la visita de familias en busca de un ataúd. En la primera y segunda ola la mayoría de las víctimas eran de 60 años en adelante, los que padecían alguna comorbilidad o no estaban vacunados”.

Pero en la tercera ola, admitió, los cuerpos de los fallecidos son jóvenes entre los 25 y 40 años de edad: “es muy marcada la diferencia entre un momento y otro”, sentenció.

De la misma manera que hace un año, los dueños de esos negocios relataron que las familias de los municipios de los alrededores de Atlixco, llegan en busca de un paquete para enterrar a los suyos que perdieron la vida por esta pandemia.

Temen que entre los cuerpos locales y los foráneos, las cajas no alcancen en estos momentos, Solano finalmente contó que a la fecha los hornos crematorios no están muy saturados como en los picos anteriores: “hoy ya pueden sepultarlos en los panteones”, aclaró.

Las cruces de madera no registran incremento en sus ventas, Alberto Sebada Martínez, dueño de un establecimiento dedicado a ese ramo, admitió que la comercialización no se disparó, esto debido a que, por los protocolos de prevención, ya no se realizan actos religiosos como antes.

A esto se le suma que para los muertos de covid, la indicación es la cremación, por lo que las cenizas son depositadas en criptas y ahí no se llevan cruces a los nueve días.

La competencia creciente es otra de las razones, pues en los últimos años aparecieron diversos fabricantes en Atlixco y para rematar las funerarias ofrecen cruces de madera en los paquetes: “por eso las familias ya no salen a buscarlas en otra parte, antes de los nueves días para la celebración correspondiente”, detalló.

Finalmente lanzó un llamado a los atlixquenses a seguir ayudando a todos los comerciantes y productores del municipio: “todos deseamos salir pronto de esta mala racha económica y juntos sería más eficaz”, dijo.