La efervescencia por la llegada de Lionel Messi se trasladó del aeropuerto y el estadio parisinos a la tienda en la que se vendió su camiseta con el número 30 en el dorso. En el lugar hubo aficionados que llegaron pasada la medianoche para esperar su turno y no perderse un momento que, según dijeron, será histórico.

De acuerdo con testimonios recogidos por el portal EFE, Antoine y su hermano Marc fueron de los primeros en llegar. Se presentaron en la ‘boutique’ oficial del Paris Saint-Germain en los Campos Elíseos en París, la única que abrió por la mañana, a las 00.30 CET (22.30 GMT), con sillas, almohadas e incluso algo de comida.

“Marc vio su primer partido del PSG conmigo cuando tenía unos ocho años y ahora será el primero en tener la camiseta oficial cuando abra la tienda”, dijo Antoine a EFE poco antes de hacerse con ese preciado ‘maillot’, cuyo precio oscila entre los 115 y los 165 euros. Es importante mencionar que a los aficionados se les permitía llevarse solo una referencia por persona.

Nathan, de 26 años, fue hasta el sitio apenas terminó de trabajar y cinco minutos después que la pareja de hermanos, aunque provisto también de una silla, su almohada y bebidas energéticas para hacer menos pesada la noche.

“Esto solo pasa una vez en la vida, no nos queremos perder esta oportunidad. Que Messi, un jugador con un grandísimo palmarés, un nivel muy alto y seis Balones de Oro, que venga a un club que amo desde niño, es algo único”, dijo.

La reciente contratación del jugador por el PSG durante dos temporadas más una opcional, supone para el joven la unión de sus dos pasiones: “Messi la primera y el PSG la segunda. Están casi al mismo nivel”, relató a EFE expectante.

El hecho de haber llegado temprano le permitió ver cómo los trabajadores forraban la fachada de la tienda ahora con la imagen del argentino, en sustitución de las de otras dos grandes estrellas del club: Mbappé y Marquinhos. La cola de decenas de metros formada en toda la manzana tomó por sorpresa a algunos paseantes, quienes incluso se preguntaban si estaba Messi dentro debido a que les sorprendía que la multitud solo se hubiera congregado para comprar una camiseta.

Mario, otro de los visitantes que se presentó a las cuatro y media de la mañana, fue uno de esos aficionados. “El domingo cumplo 60 años y mi mujer me ha enviado a que me comprara mi regalo. Yo hubiera preferido que viniera ella” señaló entre risas.

“Estamos como niños. Lo que le está pasando al club es una locura. Una estrella detrás de otra. Cada año el club nos compra grandes jugadores. Es fabuloso”, recalca este hombre, a quien el tiempo de espera se le ha hecho corto: “Estábamos en buena compañía”.

 

Una locura a las afueras del campo

No obstante, la gente también se congregó en los alrededores del Parque de los Príncipes, donde Messi compareció por primera vez ante la prensa acompañado por su presidente, Nasser Al-Khelaifi, como nuevo jugador del PSG.

“Estoy esperando a ver si sale y tengo planes de seguirlo toda la semana a todos los lugares que vaya. Voy a ir a verlo al hotel, ¡adonde sea!”, dijo a EFE Romina Italiano, una argentina que reside en París.

En las afueras del campo también había otros compatriotas, como Débora Torres: “(Messi) significa un orgullo muy grande, sobre todo para todos los argentinos que vivimos acá en París. Ahora tenemos la Torre Eiffel, tenemos a Messi… Es el más grande”, afirmó.

Javier, otro argentino que vive en Barcelona, se compró un boleto de viaje esta semana solo para intentar verlo: “Lo estoy siguiendo del hotel a la presentación y de la presentación al hotel. Es una sensación inexplicable. Es lo máximo, el número uno del fútbol”.

La fuerte multitud que se juntó a las afueras del campo provocó incluso momentos de tensión, ya que hubo empujones y algunos ‘radicales’ lanzaron bengalas y petardos. La policía intervino con gas pimienta y la seguridad del club, según pudo comprobar EFE, medió entre ambas partes para evitar que la situación fuera a más.

Foto: Twitter