Las localidades aledañas al lago de Como, en el norte de Italia, se vieron afectadas por avalanchas e inundaciones, provocados por los fenómenos meteorológicos extremos que, según un grupo de la industria agrícola italiana, se han intensificado en los últimos años.

Los bomberos italianos realizaron más de 60 rescates luego de que las tormentas causaron estragos en el pintoresco lago rodeado de montañas. Hasta el momento no se han reportado muertos o heridos.

En Brienno, la localidad más afectada ubicada en la costa occidental del lago, 50 residentes quedaron atrapados en sus hogares cuando un deslizamiento de tierra provocó una fuga de gas.

Coldiretti, una asociación italiana que representa a la industria agrícola, hizo énfasis en que las frecuentes, repentinas y violentas tormentas, así como los rápidos cambios de cielos soleados a tormentas son consecuencias del cambio climático.

"En Italia estamos enfrentando las consecuencias del cambio climático, con una tendencia hacia la tropicalización y la multiplicación de eventos extremos", comentaron.

La asociación estima que en la última década los daños a la producción agrícola, edificios y a la infraestructura ascienden a 14 mil millones de euros (16 mil 500 millones de dólares) por desastres climáticos.

Las tormentas que azotaron el lago de Como se produjeron un día después de que granizo del tamaño de pelotas de tenis causó daños en casi 100 automóviles y detuvo el tránsito en una autopista cercana a Bolonia, en el norte de Italia.

Un video mostró automóviles con los parabrisas destrozados por el granizo detenidos a un lado de la carretera mientras los conductores y pasajeros revisaban los daños.

Aunque las tormentas de granizo son algo común durante el verano en la llanura Padana de Italia, el meteorólogo Luca Lombroso comentó al periódico de Bolonia, il Resto di Carlino, que la fuerza y frecuencia de las granizadas de este año ha hecho que el fenómeno sea algo "inusual".