El periódico La Nación, de Argentina, comparte una historia que sonaría increíble, pero que se informa ocurrió en España.

En el pueblo de Lugo, los vecinos denunciaron a la policía que había una fiesta escandalosa en la zona, por lo que los elementos policiacos acudieron al llamado; pero lo que encontraron fue al gato del dueño escuchando música con alto volumen.

Los vecinos de un edificio de la Ronda das Fontiñas denunciaron “ruido de música en tono alto que les imposibilitaba el descanso”. En el lugar no había personas, sólo el felino.

Al otro día, la policía logró comunicarse con la persona que vivía en el apartamento, quien les informó que no se encontraba en la ciudad, pero habló de los gustos del minino por la música.

La100 informó que el hombre dijo que su gato “tiene la costumbre de encender el equipo musical con la pata y mover la rueda del volumen”.

Ahora la mascota es conocida como el “gato fiestero” y a la persona que vive con él le recomendaron desenchufar el equipo por la noche, así evitara que su mascota moleste a los vecinos.