Economía
Andre El-Mann Arazi destaca el plan de recuperación de Fibra Uno para FUNO y México
Desde que emergió en el país, esta empresa comenzó un importante desarrollo que le ha posibilitado encontrar lugar en el mapa mundial del Real Estate.
La economía nacional ha sido afectada en distintos grados en cada uno de los rubros existentes desde que la pandemia por coronavirus comenzó. Distintas políticas económicas han buscado subsanar los efectos de la pandemia sobre las empresas y sobre los ingresos familiares. Así mismo, hay empresas cuyos dirigentes se mantuvieron resilientes a los efectos de la pandemia a partir de estrategias de adaptación la coyuntura, que les ha permitido sostener sus niveles de ingreso, desarrollarse, y contribuir a la economía nacional en su conjunto.
Una de las empresas más destacadas a nivel nacional es FUNO, líder del sector bienes raíces del país. Desde que emergió en el país, esta empresa comenzó un importante desarrollo que le ha posibilitado encontrar lugar en el mapa mundial del Real Estate. A una década de su llegada a México, esta empresa cuenta ya con varios logros importantes a nivel empresarial, económico y social, como el hecho de ser la primera Fibra mexicana en cotizar dentro de la Bolsa de Valores del país.
Diez años de FUNO en México, crecimiento constante
Hace una década, FUNO llegó al país. Desde entonces, sus políticas dentro del sector bienes raíces le han permitido crecer a un ritmo acelerado y sostenido. En estos diez años, la empresa ha conseguido pasar de contar con un portafolio inicial de 13 propiedades, a una diversificación de 661 actualmente. El enfoque de la empresa se centra en oficinas, sector industrial y comercial, usos mixtos, y viviendas. El valor que han podido adquirir a través de sus operaciones, les permite adquirir, vender y transformar inmuebles constantemente para uso comercial.
La empresa ha conseguido un nuevo enfoque que les posibilita a sus principales dirigentes, proponer nuevos horizontes y objetivos. FUNO apoya a comunidades y organizaciones sociales, impulsado por la sostenibilidad que desarrollaron sus dirigentes. Por tanto, sus políticas se orientan a conseguir un equilibrio entre el aspecto económico, social y ambiental. Desde que comenzó la pandemia por coronavirus por caso, la empresa a impulsado la transformación de varias de sus propiedades para aportar a la coyuntura sanitaria, y así, han escogido transformarlas en hospitales y escuelas.
En los primeros seis meses de este año, Fibra UNO participó en más de 70 actividades de responsabilidad social en sus centros comerciales. Los resultados que consiguieron en varias de ellas han sido más que positivas: Unidos por la Montaña, A.C, el Jardín Botánico de Acapulco, el ITESM, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Greenpeace, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), entre otros con un total de MXN $58.1 millones en donaciones.
Funo y sus políticas sociales-culturales en el país
Las necesidades sociales productos de los efectos de la pandemia por coronavirus, han afectado también al sector inmobiliario que, incluso, se ha vuelto indispensable a nivel sanitario al calor de la falta del desborde de los hospitales por la gran cantidad de personas contagiadas. Andre El-Mann Arazi, uno de los dirigentes principales de la empresa, ha participado en la elaboración de la política de reconversión de propiedades de FUNO en hospitales y escuelas en algunas regiones del país.
El empresario inmobiliario Andre El-Mann Arazi, ha podido detectar oportunidades de beneficios económicos para la empresa, y de aporte social para el país en este contexto sanitario, a partir de sus décadas de trayectoria en el rubro de los negocios. Su aporte principal pasa por saber actualizar y aplicar sus conocimientos tecnológicos y de negocios a las necesidades que indican la actualidad.
El éxito que han tenido las políticas de FUNO en estos diez años de desarrollo en el país, y sobre todo, entre el 2020 y los meses que ya pasaron del 2021, intensificaron la convicción del director general de Fibra Uno, Andre El- Mann Arazi, de que la economía nacional requiere de mayores inversiones, específicamente el sector bienes raíces. Junto a esta idea, el empresario resalta la necesidad de abandonar la austeridad y los temores en la realización de negociaciones pese al contexto, y por esto en algunas declaraciones públicas que los dirigentes de FUNO han realizado este año en el marco del cumplimiento de 10 años cotizando en la Bolsa de Valores Mexicana (BMV), resaltan la necesidad de contar más presencia de inversionistas nacionales.
En el mientras, el empresario inmobiliario, junto con otros importantes dirigentes de FUNO, impulsaron políticas en distintos planos como parte integrante del plan de reactivación de la empresa y de la economía nacional en su conjunto.
- El fideicomiso de inversión más reconocido a nivel nacional, ya desde los primeros meses del 2020, impulsó propuesto por sus dirigentes, la transformación y reconversión de algunos de sus inmuebles en viviendas, centros educativos y también, en hospitales. Esta política ha sido desarrollada para retroalimentar las necesidades de la empresa en relación a las necesidades sociales en el marco de la crisis sanitaria por el coronavirus.
Esta política que desarrollaron los dirigentes empresariales de FUNO, significaron una contribución al sostenimiento de la empresa en actividad, y un aporte a las necesidades sociales actuales de contar con propiedades de asistencia hospitalaria como primera necesidad.
Si bien el sector bienes raíces fue una de las más tempranamente afectadas por la pandemia, a partir de las políticas sanitarias impulsadas que exigían en cierre de oficinas comerciales e industriales no esenciales, el ejemplo de Adre El-Mann y otros dirigentes relevantes de FUNO, son una muestra cabal de la importancia de la formación, el trabajo en equipo, y la visión más allá de la empresa que puedan tener los dirigentes.
El crecimiento de la empresa, para FUNO, no es excluyente de las necesidades y de los aportes a otros ámbitos del país, vulnerables y afectados a los efectos que produce la pandemia por coronavirus. La política que más habla de este horizonte es la política de sostenibilidad y su aporte al medio ambiente. Como explica Andre El-Mann Arazi, para que su impulso sea posible y constante, es necesario contar con la participación activa de todos sus colaboradores para otorgar un valor agregado como negocio. La motivación principal es lograr que sus los empleados puedan comprometerse con la causa, y posteriormente, garantizar su permanencia en el mercado y mejor posicionamiento.
El director principal de FUNO, hace unas semanas aseguró que invertir en este momento es bienes raíces es conveniente por varias razones. En primer lugar, la circulación del virus continúa contenido al calor del sostenimiento de políticas de cuidado individual y colectivo. En segundo lugar, la etapa de vacunación contra el coronavirus sostenida hace algunos meses, permiten comenzar a pensar en el retorno a la “normalidad” de la vida social. En el mediano plazo, esto sucedería, y entonces la reapertura de oficinas y locales, generarán un aumento en la demanda de ventas y alquileres de propiedades de bienes raíces.
Por otra parte, uno de los efectos más notorios de la pandemia ha sido el aumento de la tasa de desempleo. Es por eso que en un contexto de descenso de los puestos laborales y de la oferta de los mismos, el relanzamiento de la construcción es importante para generar puestos de trabajo que permite subsanar, en parte, los niveles de desempleo.
Tanto Andre El-Mann, como otros dirigentes importantes de FUNO, no se han detenido en sus intenciones de obtener beneficios económicos para la empresa desde que ha comenzado la pandemia, y es por ello que vienen desarrollando distintas políticas con resultados positivos que, actualmente, les permiten sostener y reafirmar acerca de la necesidad de mayores inversiones para el sector.