UDLAP, libre" gritaron cientos de estudiantes de la Universidad de las Américas Puebla mientras se manifestaban afuera de la casa de estudios ubicada en San Andrés Cholula.

La calle aledaña se pintó de naranja, verde y blanco, los colores institucionales de la universidad tomada por la fuerza el pasado 29 de junio, con ayuda de la policía estatal del gobierno de Miguel Barbosa Huerta.

Jóvenes, niños y padres de familia portaban cartulinas con mensajes como “no detengan mi futuro", “las armas no otorgan legitimidad” y “fuera armas de las universidades".

El gobernador del Estado, Luis Miguel Barbosa Huerta, ha dicho que la policía estatal intervino en la universidad luego de que un juez de la Ciudad de México pidiera ayuda para que asumiera un nuevo patronato.

Ante este cambio de patronato que se mantiene aún en la incertidumbre, la comunidad universitaria exigió este sábado que los elementos de seguridad armados abandonen la universidad.

La marcha empezó en la 14 Oriente, con la presencia de una patrulla que bloqueó la calle para que ellos avanzaran, y terminó frente al colegio José Gaos donde los inconformes leyeron sus inconformidades.

Ixchel Padilla, estudiante en la UDLAP, explicó que siguen sin tener una buena comunicación con el nuevo patronato que sólo los ha intentado contactar a través de llamadas telefónicas.

Dijo que tienen previstas más manifestaciones la siguiente semana con la finalidad de que esta situación se resuelva.

#YoSoyUdlap, las denuncias

El comité #YoSoyUdlap denunció que “la medida cautelar ejecutada el 29 de junio fue y sigue siendo un acto desproporcionado que afecta a la comunidad estudiantil y que, hasta este punto, no ha generado otra cosa más que incertidumbre y temor en los miembros de la comunidad universitaria.”

A 11 días de la toma armada de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) reiteraron sus peticiones: que todos los elementos de seguridad armados abandonen la Universidad, que las actividades operativas vuelvan a la normalidad en el curso que estaba planeado; que ningún proceso administrativo o académico de estudiantes y egresados se vea afectado y que Horacio Magaña se responsabilice ante la comunidad universitaria respecto de lo sucedido.

Horacio Magaña Martínez es el presidente del nuevo patronato de la Fundación Universidad de las Américas Puebla (Udlap); fue nombrado por la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Beneficencia Privada.

Este sábado los universitarios realizaron una protesta pacífica frente al Colegio Bernal. Añadieron en un comunicado de prensa que desde que se hizo lectura de nuestro pliego petitorio se han añadido afectaciones que requieren ser atendidas.

Las afectaciones que señalan son, entre otras, que estudiantes foráneos regresaron a Puebla para el inicio de Verano II, realizando un esfuerzo económico y logístico, para encontrarse con que sus clases presenciales fueran canceladas un día antes del inicio del período.

Agregan que los inscritos para tomar cursos remediales, donde tomarían presencialmente laboratorios y talleres se verán afectados en el desarrollo de su matrícula.

Además, “se preveía la reincorporación de muchos integrantes de equipos representativos, tanto culturales como deportivos, a sus actividades presenciales. Debido a la forma en la que se tomó la universidad, han tenido que buscar otros espacios fuera del campus para sus entrenamientos.

Los trámites en Servicios Escolares se han visto afectados: muchos estudiantes con trámites en proceso, como titulaciones, constancias académicas y validación de intercambios, no tienen idea de la situación en la que se encuentran estos procesos.

Afirman que alumnos que quisieron recuperar sus certificados de preparatoria para buscar otra universidad, no han podido tener acceso a sus documentos, y los periodos de pagos para créditos educativos y colegiaturas están por empezar, pero “¿qué garantías tiene el estudiantado de que no se pagará en vano?

Estas afectaciones son consecuencia de la aplicación de una medida cautelar llevada a cabo de manera desproporcionada el martes 29 de junio.

Rechazaron la forma en que el nuevo patronato se ha aproximado a integrantes de la comunidad universitaria, como académicos, estudiantes y administrativos, con llamadas telefónicas personales, opacas y sin transparencia que no son formas legítimas para entablar un diálogo.

Agregaron que “no queremos creer que lo que busquen sean simulaciones, antes que procurar un interés genuino en atender a la comunidad universitaria.” 

Consideraron también que “sólo será posible un diálogo multisectorial cuando todas las partes interesadas en la regularización de las actividades tengan un asiento en la mesa y se mantenga una conversación transparente, abierta al escrutinio público y con garantías reales.