Según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), un total de 3 mil 300 trabajadores de la educación entre jubilados, pensionados y en activo enfermaron y murieron a causa del nuevo coronavirus.

“Se vieron contagiados y desafortunadamente fallecieron, situación que lamentamos”, dijo Alfonso Cepeda Salas, dirigente del SNTE.

La mortalidad entre el personal educativo apenas es menor en 561 muertes respecto al personal médico que acumula 3 mil 861 defunciones, según el último reporte dado a conocer por la Secretaría de Salud federal.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) detalló que el próximo 21 de mayo terminará la campaña de vacunación del personal educativo. Hasta el martes pasado se habían vacunado un millón 384 mil 19 trabajadores de la educación.

Sin embargo, Cepeda Salas recordó que del millón 700 mil trabajadores en activo, 40% son personas vulnerables ya sea por edad o porque presentan alguna enfermedad crónica como hipertensión, obesidad, diabetes o cáncer.

Héctor Hernández Bringas, investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, quien desde el año pasado ha analizado el perfil sociodemográfico  de los muertos por covid-19 en México, señaló que a finales de marzo, 3 mil 101 trabajadores de la educación habían muerto a causa del virus.

Para ese entonces, el conteo de los trabajadores de salud muertos por parte de la Ssa era de 3 mil 699, una diferencia de 598 defunciones, similar a la que se mantiene en la actualidad.

Al respecto, Hernández Bringas advirtió que llama la atención que la mortalidad del personal educativo está incluso por encima de la de vigilantes y policías.

“Es un dato que se tiene que explorar porque es muy alto el tema de la mortalidad entre el personal educativo, una hipótesis, es que pudieron estar realizando algunas otras labores aprovechando el confinamiento, aun cumpliendo con las clases virtuales, desarrollando otras actividades, pero habrá que analizarlo a detalle”, consideró el investigador.

Ante ello planteó que el regreso a clases se deberá tomar con cautela toda vez que el dato de la alta mortalidad entre los trabajadores de la educación habla de cierta vulnerabilidad entre este grupo, según una información del diario Excelsior.