Kary es una mujer joven que transitaba por la avenida Libertad, una de las calles principales del centro de la ciudad de Atlixco, cuando fue abordada por un hombre que la confundió con una sexoservidora, el sujeto la acosó hasta que ella comenzó a tomarle fotografías. Pese a que la joven ignoró sus propuestas, el sujeto fue insistente y la siguió al menos por una cuadra.

Esta situación es algo repetitiva para las mujeres de este Pueblo Mágico, no importa la hora ni el día; los clientes de las sexoservidoras se paran en las esquinas de dicha calle a esperar que ellas salgan de los hoteles en donde prestan sus servicios.

Se trata de hombres principalmente provenientes de las comunidades rurales cercanas a la mancha urbana y que la mayor parte del tiempo acuden en busca del servicio los martes y los sábados. Anteriormente las bancas zócalo de Atlixco eran el punto de reunión entre las prestadoras del servicio y sus clientes, por ello, ninguna mujer atlixquense que no se dedicara a la prostitución debía sentarse sola en ciertas bancas, pues corría el riesgo de ser confundida por los hombres, todo esto sucedía ante los ojos de la autoridad municipal.

Kary relató en redes sociales el desagradable hecho: “relativamente vestida con jeans, playera y huaraches hoy fui acosada por este tipo en la calle avenida Libertad, por la iglesia de Santa Clara. Tengo que decirles que realmente no vi de donde salió o si ya me venía siguiendo, pero de repente me comenzó a decir que si era yo la que ofrecía servicios sexuales en el hotel San Miguel, que cuanto cobraba y demás, se quiso acercar y le comencé a gritar que se alejara de mí y me dejara de molestar, por instinto de supervivencia comencé a caminar más rápido y el tipo vio que saque mi celular para tomar fotos, me comenzó a decir de groserías y me venía siguiendo”.

Aseguró que esto la dejó con un gran temor, que ya no es segura la calle, porque pese a que era evidente el acoso, la gente que pasaba no la ayudó en momento alguno; “no eres libre como mujer, cualquiera puede seguirte, tocarte, amenazarte o decirte de groserías, todas corremos peligro seas mayor o menor. Si lo ves corre, pide ayuda, grita.

“Les dejo las fotos ya sé que no se nota bien su cara, pero se ve que así anda vestido porque se veía sucio, es un poco moreno, ojeroso. Ayúdame a compartir, hoy por mí y por todas mis amigas y conocidas”.

Cabe mencionar que desde que inició esta segunda ola de contagios, las sexoservidoras se paran fuera de la entrada de los hoteles de la zona o deambulan vestidas con ropa común por las calles, debido al cierre de los bares donde normalmente esperaban a sus clientes, por ello, los hombres que las buscan comenten este tipo de equivocaciones con diversas mujeres que también tienen que transitar por esas calles.

 Los intentos de la administración municipal son escasos y en vano, porque después de las redadas que hacen, tras pagar una multa las chicas vuelven a las calles; como sucedió hace aproximadamente dos meses. En aquella ocasión estas mujeres en entrevista con este medio de comunicación, señalaron que ellas son muy respetuosas de la vía pública, que están cumpliendo con los protocolos de prevención del covid y que tiene que trabajar para mantener a sus familias.