El puesto de segundo piloto de Red Bull Racing en la Fórmula 1 ha significado no poder adaptarse a los grandes monoplazas que ahí se manejan, dejando a los conductores en caída libre ante la presión de un equipo lleno de éxitos y urgido de inmediatez en los mismos.

Tras dar una probada a la ingeniería de los coches de su nueva escudería, Sergio Pérez se percató del alto grado dificultad que supone domar ese toro. El piloto mexicano reconoció que podrían pasar hasta cinco carreras para que pueda sentirse completamente adaptado al coche.

“Difícil poner un tiempo (de adaptación), pero yo creo que alrededor de cinco carreras es que voy a llegar mi potencial. Se necesita mucho tiempo para sentirse 100 por ciento cómodo", dijo el conductor nacido en Guadalajara sobre el RB16B, ya que el auto shakedown usó el mismo chasis con el que Red Bull compitió en el Gran Premio de Abu Dhabi del año pasado.

“Pero tengo que decir que hemos avanzado mucho en eso: cambiamos los asientos, ajustamos los cinturones. Cada vez que hacemos algo diferente. Esa es la prioridad, hacerme sentir cómodo con él, de modo que cuando lleguemos a Barhéin, estemos listos para patear traseros”, puntualizó.

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