La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada el dictamen de la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que da prioridad a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre los generadores privados para “alimentar” el sistema eléctrico nacional.

Sin cambio alguno, el proyecto fue avalado en lo particular con 289 votos a favor, 152 en contra y una abstención, después de desechar 446 reservas, y fue  turnado al Senado de la República para su análisis y eventual ratificación.

El bloque mayoritario de Morena, PT y PES, aprobó una semana antes del plazo, la iniciativa preferente del presidente Andrés Manuel López Obrador, pese a las advertencias de controversias constitucionales, litigios internacionales y alza de tarifas.

La diputada Dolores Padierna, a nombre de la bancada de Morena  sostuvo que las modificaciones a la Ley de la Industria Eléctrica corrigen el “diseño regulatorio perverso” que estableció la reforma energética del ex presidente Enrique Peña Nieto.