Luego de que internos del CERESO de Tehuacán denunciaron, a través de una carta, el hostigamiento y cobro de cuotas para trabajar, Dolores Lucio Hernández Fernández, recluso del penal fue traslado a la ciudad de Puebla como una medida de represión por haber reafirmado los abusos a los que son sometidos por los custodios.

Frida y Stephanie Hernández Pastelin, hijas del interno que fue trasladado a Puebla sin motivo aparente, manifestaron que hoy, viernes, a las 11:00 horas, su papá se comunicó con ellas para comentarles que aprovechó la visita del personal de los Centros Penitenciarios para reafirmar lo que estaban viviendo en el interior de la cárcel, ya que no les permitían el acercamiento con las autoridades del estado y  también les expresó que tenía temor de que lo fueran a llevar a otro lugar.

Dos horas más tarde, del Cereso se comunicaron con la familia para notificarles que su padre había sido trasladado a Puebla y que desde ese momento ya no tendrían más información de él. No les dijeron a qué instancia acudir para solicitar mayores detalles y a partir de esa hora perdieron contacto con él.

La familia indicó que las autoridades acudieron al Centro de Reinserción Social (Cereso), por la carta que se difundió en medios estatales y redes sociales y como su papá se atrevió a denunciar, pensaron que fue él quien la hizo pero descartaron que él hubiera dado esa información, pues solo reafirmó lo que ocurría.

Los familiares solicitaron la intervención de Derechos Humanos y de las autoridades correspondientes e hicieron llegar una petición al presidente de MéxicoAndrés Manuel López Obrador, aprovechando su visita a San Sebastián Zinacatepec, en donde le expusieron lo acontecido con su papá y la respuesta fue que se comunicarían con ellas.

De igual manera dijeron tener temor por haber denunciado esa situación, por lo que responsabilizaron a las autoridades correspondientes si algo les llega a pasar a ellas y a su papá.