El director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett responsabilizó a las centrales de energía fotovoltaica y eólica por el apagón que afectó a casi todo el país, el pasado 28 de diciembre.

La CFE informó que ordenará al operador del sistema eléctrico, el Centro Nacional de Control de Electricidad (Cenace), sacar de operación parte de la generación de las centrales verdes para asegurar la confiabilidad del sistema eléctrico, pues en el momento del apagón la generación con esas fuentes representaba el 28.5 del total de la demanda, cifra históricamente alta.

La CFE reiteró que el apagón se debió al incendio de pastizales en un predio de Tamaulipas, cuyo humo y cenizas ionizaron el aire y provocaron un desbalance entre generación y transmisión, lo que sacó de operación a 18 centrales que dejaron de generar 9 mil 300 megawatts.

“Como medida preventiva en demandas bajas, el Cenace se verá obligado a sacar de operación parte de la generación renovable intermitente para asegurar la confiabilidad del sistema”, dijo la CFE.

Agregó que el sistema nacional no puede operar con exceso de generación intermitente y el Cenace está obligado a limitar la capacidad máxima a generar en cada nodo para asegurar la confiabilidad, según una información del diario Reforma.

“Esto implicará para los generadores privados reducir su producción anual”, señaló la CFE.