Cuatro meses después de luchar por su vida desde la cama de un hospital, Yaz de 7 años de edad, murió este 28 de diciembre, luego de que su estado de salud empeorara.

A través de su cuenta oficial de Twitter la Secretaría General de Gobierno (Segob) del estado de Puebla confirmó el deceso de la menor, lamentando los hechos, pero además, la dependencia aseguró que el caso no quedará impune.

A la par, la Fiscalía General de Puebla confirmó el deceso de Yaz, sin dar pormenores del asunto. En tanto, los padres de la hoy occisa permanecen en prisión por los presuntos abusos físicos cometidos en agravio de Yatziri.

Fue el pasado 22 de agosto cuando Yaz, apoyada por una vecina, ingresó al hospital del IMSS en La Margarita. 

En ese instante, las autoridades ministeriales tomaron conocimiento del caso debido a que el personal reportó que la menor presentaba signos de violencia además de que había sido abandonada.

Tras diversos actos de investigación, de presión de la sociedad civil, y a través del trabajo del activista Frida Guerrera, fue que la Fiscalía General del Estado realizó la detención de padre y madre para ponerlos a disposición del Ministerio Público y posteriormente ante un juez de control.

Al día siguiente, el gobernador del estado Luis Miguel Barbosa aseguró que el tío, el cual convivía con la menor en el domicilio de la abuela paterna, sería sospechoso de violación, por lo que también era buscado por la Fiscalía de Puebla.

El caso generó mayor indignación entre la sociedad ya que se supo que antes de su último ingreso al hospital de La Margarita, Yaz fue llevada dos veces a ese mismo sitio en un mismo año.

Primero por las lesiones que sufrió en el pecho al caerle encima un televisor; luego, por una infección tras una perforación en el intestino además de una infección en el área de los glúteos, situación por la cual estuvo internada más de un mes a partir de mayo pasado, sin que los padres o algún familiar estuviera al pendiente de ella durante la hospitalización.

Por lo anterior, Rafael N. y Alejandra Viridiana N., padre y madre de la niña, hoy están sujetos a investigación.