Los precios de productos y servicios de salud observaron un aumento de 4.67% en la primera quincena de diciembre, a diferencia del 3.22% que registró el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

Es el tercer aumento consecutivo en los precios de medicamentos, hospitales y equipo médico, cuyos precios se han mantenido con variaciones superiores a 4% anual desde marzo, al inicio de la pandemia, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los directivos de establecimientos que comercializan productos para el cuidado de la salud identificaron afectaciones en sus ventas por factores como el desabasto de productos por retrasos en la importación, según un reporte del Banco de México.

Con información del Inegi se puede ver que las familias que tienen el ingreso mensual más bajo, de hasta un salario mínimo, experimentaron una variación mayor a la inflación general en la primera quincena de diciembre, debido a la composición de su consumo e ingresos, según una nota de El Economista.

Así, mientras la inflación registró una variación anual de 3.22%, los hogares de menos ingresos percibieron una fluctuación de 5.14% en los precios generales.

Su consumo está más cargado en los alimentos y bebidas y por tanto el movimiento de precios en estos segmentos suele ser mayor. Pero en el contexto de la pandemia, su gasto también se ha inclinado hacia productos de salud donde han percibido mayores fluctuaciones de las observadas en otros estratos de ingreso.

En el desagregado, se observa que en este grupo de familias, el gasto en salud registró un avance de 4.85% anual en la primera quincena de diciembre, por encima del límite permitido en el objetivo de Banxico.