El Partido Encuentro Solidario (PES) confirmó que no fungirá como aliado de los morenistas en Puebla, calificó de “bizarra” la posible coalición de Morena con Nueva Alianza y anticipó su fracaso.

El dirigente estatal Francisco Ramos Montaño arremetió este domingo contra las negociaciones entre morenistas y aliancistas, con lo que evidenció que el nuevo PES (antes Partido Encuentro Social) rechaza vínculos con Morena.

En rueda de prensa virtual advirtió que el bloque podría “ofender la inteligencia de la gente”, pues el partido turquesa es parte del régimen al que Morena tanto criticó, además de que está directamente ligado al SNTE.

Denunció que la estrategia incluso podría ser “mezquina”, pues con tal de ganar el próximo año los morenistas estarían dispuestos a echar mano del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).  

Enfatizó que la ciudadanía “sabe muy bien para qué son estas alianzas” y auguró un mal resultado electoral, especialmente para el partido magisterial.

Todo esto tras la reunión del viernes entre el líder estatal aliancista, Emilio Salgado Néstor; el presidente del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla, y el empresario Javier Pacheco Pensado, hijo del exgobernador interino Guillermo Pacheco Pulido.

PES irá solo, señala Ramos Montaño

Ramos Montaño reiteró que el PES no formará una alianza porque la ley se lo impide, al ser un partido nuevo, pero afirmó que tampoco habrá apoyo de facto a otras fuerzas.

Sostuvo que su partido tiene la capacidad para postular candidaturas en gran parte del estado, ser competitivo e incluso ganar algunas demarcaciones.

Si bien reconoció que la obtención de al menos el 3 por ciento de la votación para conservar el registro es el principal objetivo, aseguró que también se busca obtener triunfos importantes, pero no precisó en cuántos municipios o diputaciones.

Adelantó que las candidaturas se definirán por designación directa de la dirigencia nacional y no se descartó como posible abanderado, igual que el diputado federal Fernando Manzanilla Prieto, quien fue nombrado enlace nacional de Operación y Organización Electoral del PES en la cuarta circunscripción, de la que Puebla es parte.

Sin decir nombres presumió que se perfilan como aspirantes a candidaturas un rector de una universidad, un funcionario “de alto nivel”, un exdirigente estatal de un partido, exalcaldes y ex servidores públicos.

Al criticar que en los últimos 15 años se ha “degradado” la administración pública en el estado, señaló que el PES no postulará a gente “improvisada”, sino a personas capaces y con experiencia.

Se desmarca de grupos religiosos 

Ramos Montaño deslindó al nuevo PES de alguna relación con organizaciones religiosas, a pesar de que al obtener su registro el Instituto Nacional Electoral (INE) detectó apoyo de estos grupos.

Si bien dijo que el partido “escuchará” a este sector cuando sea lo considere necesario, enfatizó que el partido no se sostiene en la religión.

Para dar muestra de ello se pronunció a favor de analizar la despenalización del aborto en Puebla y llamó a los demás partidos políticos a pronunciarse y abrir un debate público al respecto.