En Puebla se planteó eliminar la prescripción al delito de abuso sexual y aumentar la pena máxima a 20 años de prisión, cuando se cometa entre dos o más personas.

Una iniciativa presentada en el Congreso del estado contempla castigar también con hasta 20 años de cárcel cuando las víctimas sean menores de 15 años y exista violencia de por medio.

Actualmente el abuso sexual solo es castigado hasta con diez años de prisión, de modo que la intención es duplicar las penas.

La propuesta es impulsada por los cinco diputados de PRD, MC y CPP, así como por el legislador sin partido Héctor Alonso Granados.

Su proyecto se suma a otros que buscan castigar de forma más severa la violencia y abusos contra menores, tras el caso de la niña “Yaz”, de siete años de edad que se encuentra hospitalizada por lesiones y huellas de violación.

Para que el abuso sexual sea de los delitos sin prescripción se pretende reformar el artículo 128 Bis del Código Penal, a fin de que diga:

“La prescripción para cualquiera de sus efectos será improcedente para los delitos de violación, feminicidio, homicidio doloso, desaparición forzada de personas, abuso sexual, y de desaparición cometida por particulares”.

 

Buscan aumentar penas

Para aumentar las penas se plantea modificar las tres fracciones del artículo 261, con el objetivo de que establezcan que a los responsables de abuso sexual se les impondrían:

“Prisión de cinco a ocho años de prisión y multa de dos a veinte Unidades de Medida y Actualización, si el sujeto pasivo es mayor de quince años y el delito se cometió sin su consentimiento”.

Las penas de seis a diez años de prisión serían “si el sujeto pasivo del delito fuere persona menor de quince años o se encontrare en otra circunstancia de desigualdad o sumisión de la víctima respecto al victimario que le impida oponer resistencia, estuviere privada de razón o de sentido, tuviere la capacidad de comprender el significado del hecho o que por enfermedad o cualquier otra causa no pudiere oponer resistencia”.

El mismo rango de castigo se utilizaría para cuando la víctima “sea mayor de quince años y el delito se ejecute con violencia física o moral”.

En la fracción III del artículo 261 se advierte que estas penas “aumentarán hasta en otro tanto igual, si el delito fuere cometido con intervención de dos o más personas”, de modo que la pena máxima podría llegar a los 20 años de prisión.

La iniciativa en mención fue turnada a la Comisión de Procuración y Administración de Justicia para su discusión y análisis.

Foto: Archivo e-consulta