En 2019, una joven que se identificó como Karla Dominguez acusó a Ibrahim E. Bouaichi de violación, hecho por el que pasó algunos meses en prisión. Nadie esperaba que en pleno 2020 el sujeto fuera puesto en libertad bajo fianza debido a la pandemia por Covid-19 y que, apenas la consiguiera, se encargara de asesinar a su víctima el pasado 29 de julio.

El imputado había permanecido en prisión mientras esperaba por un juicio contra el delito de violación; sus abogados solicitaron un recurso de apelación para ponerlo en liberta, debido a que el virus representaba grave peligro para el estado en una cárcel de Estados Unidos, específicamente en el estado de Virginia.

Pese a no tener derecho a fianza, a principios de abril se le brindó la libertad a cambio de una suma que rebasaba los 500 mil pesos; sin embargo, tenía indicado no abandonar su domicilio mientras permaneciera en espera de un juicio.

Esto no parece haber importado mucho para el sujeto, quien salió de su casa el día miércoles 29 de julio pasado y se dirigió a la vivienda de la agredida: una joven venezolana que había sido su pareja y quien también lo acusó de secuestro. Una vez arribó al domicilio, se encargó de ejecutarla a tiros.

Aunque el sujeto huyó y fue perseguido por la policía, el pasado miércoles 5 de agosto dieron con su paradero; notificaron que permanecía escondido en el condado de Prince George y fue acorralaron tras una persecución que provocó que se impactara fuertemente en el intento de escapar de la justicia en su auto.

Actualmente, el feminicida se reporta como “gravemente herido” y se encuentra hospitalizado. Por otra parte, los familiares de la víctima se dicen tristes debido a la tragedia suscitada.

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