Las estafas con supuestos préstamos bancarios están logrando cada vez más víctimas por la necesidad de recursos provocada por la pandemia en Puebla.

Según Jorge Luis Coronel Fuentes, especialista en marketing digital, del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) campus Puebla, hasta en 40 % han aumentado este tipo de prácticas fraudulentas

Coronel Fuentes explicó la forma en que las supuestas instituciones de crédito operan: envían mensajes de texto a números de celular al azar en los que apuntan: vaya a este sitio web porque tiene un crédito preautorizado. Pero no se ve ni el nombre de la institución bancaria ni nada; simplemente es una liga.

La gente, con necesidad de ayuda económica, accede y así comienza el proceso para robar información del usuario, explicó en entrevista con el diario 24 Horas Puebla

 “Te llevan a un sitio web fraudulento en el cual te piden información y empiezas a hacer contacto con ellos; además de que tienen tus datos, información como el INE o la CURP, entonces, ellos pueden hacer estos malos manejos”, señaló.

Para concluir el trámite solicitan un depósito por adelantado a un número de cuenta: “Te dicen: Sí le vamos autorizar 300 mil pesos, pero para el manejo de este trámite debe dar 10 mil pesos. Sólo le quitan el dinero y nunca le dan el supuesto crédito”, acotó.

Dijo que otro método es el bombardeo de publicidad en Internet, por lo que al presionar algún anuncio éste manda a los usuarios a sitios en los cuales duplican la información.

“Ellos conocen las herramientas para procesar todo ese tipo de información y suplantar tu identidad, y piden créditos a tu nombre; mientras la institución no compruebe que alguien más lo pidió a tu nombre, tú sigues siendo el responsable”, declaró.

Comentó que la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha registrado en los últimos tres años un incremento en este tipo de delitos a nivel nacional.

“Hoy en día representan más de nueve millones (de casos) y ascienden a un monto económico de más de 11 mil 171 millones de pesos, según las últimas estadísticas”, indicó.

Recomendó que en caso de atravesar una situación así pueden acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) o la Condusef; sin embargo, en caso de ser extorsiones, debe ser ante un Ministerio Público.