Este lunes renunció al PRI Gustavo Mena Porras, secretario de Finanzas en la dirigencia municipal de Pablo Fernández del Campo y suplente del diputado local José Chedraui Budib de 2014 a 2018.

En una carta dirigida al presidente nacional Alejandro Moreno Cárdenas, señaló que su salida se debe a que el partido continúa replicando viejas prácticas mediante la imposición de “cartuchos quemados” en el Comité Directivo Estatal (CDE).

“En el caso del CDE parece que la lección no se aprende y solo se buscan candidaturas para destinar los recursos en beneficio personal y no para hacer campañas”, denunció.

Sin decir nombres reclamó que han llegado personajes que en el pasado apoyaron a Morena o que buscan el control del tricolor para asignar candidaturas a sus familiares.

“Siguen las disputas para colocar yernos, hijas e hijos; secretarios generales de organizaciones que operan en contra y siguen los destinos de sus líderes nacionales sempiternos. Personajes que hace unos meses se vanagloriaban de haber aportado millones y operado para que ganara MORENA hoy quieren regresar y controlar la dirigencia. Son cartuchos quemados que se reparten cuotas de un ente que ya no existe”, apuntó.

Al señalar que el PRI es un “zombi” desde la derrota en la elección de 2018, criticó que el partido carece de propuestas y solo busca negociar impunidad con el gobierno en turno a cambio de permanecer callado.

“Camina muerto sin destino alguno sólo con la idea de negociar impunidad por corruptelas personales anteriores a cambio del mutismo. No hay crítica ni autocrítica. Un partido callado que le sigue el juego a un gobierno demagogo; y no sólo eso, sin propuestas propias ni alternativas a las políticas públicas actuales que nos llevan al retroceso”, sentenció.

La renuncia de Mena Porras se da luego del arribo de Néstor Camarillo Medina a la presidencia estatal del partido y se suma a otros amagos de renuncias.