China logró reducir los casos del coronavirus. Sin embargo, las autoridades sanitarias anunciaron un caso sospechoso de peste bubónica en la Región Autónoma de Mongolia Interior. Esta es la enfermedad que causó la pandemia de la peste negra en la Edad Media, la cual dejó más de 50 millones de muertos en Europa.

Las autoridades del distrito de Bayannur dieron la advertencia de la peste el domingo y ordenaron a la población que no cazaran animales silvestres como las marmotas. Asimismo, pidieron enviar al hospital a cualquier persona que presente los síntomas relacionados con la infección.

La enfermedad es causada por la bacteria Yersinia Pestisy afecta a los humanos y otros mamíferos. Del mismo modo, involucra a roedores y sus pulgas.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) informaron que sin tratamiento, este mal causa graves síntomas que pueden llevar a la muerte. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseveró que es importante tratar la enfermedad en sus primeras etapas, pues puede ser mortal entre las 18 y 24 horas después de desarrollarse.

Los síntomas de la peste bubónica  dependen de cómo se expuso el paciente a la bacteria, y puede ser de tres formas: bubónica, septicémica y neumónica.

La forma bubónica ocurre generalmente por una picadura de pulga, y si no se trata con antibióticos, la bacteria puede extenderse a otras partes del cuerpo. Sus síntomas son fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, dificultad para respirar y debilidad.

Por su parte, la forma septicémica ocurre tras una picadura de pulga infectada o tras manipular un animal con la enfermedad. También se presentan los síntomas de fiebre, escalofríos y debilidad extrema, así como dolor abdominal y sangrado en la piel y otros órganos. Los tejidos de los dedos de manos y pies, y la nariz pueden ponerse negros y morir.

Mientras tanto, la forma neumónica es la más peligrosa de la enfermedad y se transmite de humano a humano por las gotículas infectadas. Sus síntomas son fiebre, dolor de cabeza, debilidad, y se suman la falta de aliento, dolor en el pecho, tos y en ocasiones mucosidades con sangre.

Según la OMS, la enfermedad se diagnostica a través de una prueba de laboratorio, la cual consiste en una muestra de pus de un ganglio inflamado, sangre o esputo.

Con información de CNN.