Seis de cada 10 personas que viven en Puebla ya son pobres y dos más -23 por ciento- están en riesgo de serlo, pues no cuentan con dinero suficiente para cubrir sus necesidades básicas y sus principales fuentes de ingresos provienen de apoyos gubernamentales y de remesas.

Así lo destacó el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en su “Informe de Pobreza y Evaluación 2020”.

Si bien señala que de 2008 a 2018 la pobreza en el estado disminuyó 5.6 puntos porcentuales en general, en números reales hubo casi 58 mil personas más en esta situación.

Mientras la marginación en todo México es del 41.9 por ciento en promedio, en Puebla afecta al 58.9 por ciento de sus 6.1 millones de habitantes, lo que implica 17 puntos porcentuales más.

 

Seis de cada 10 poblanos en marginación

En su informe el Coneval refiere que en un periodo de 10 años (2008 a 2018) la pobreza en el estado disminuyó 5.6 puntos porcentuales al pasar de 64.6 a 58.9 por ciento de su población.

Las cifras implican que por cada 10 personas que viven en el estado, seis son pobres pues tienen al menos una carencia social como alimentación, vivienda, salud o educación y estos suman 3.5 millones de poblanos.

Del total de personas que viven en marginación, el 50.3 por ciento se encuentra en pobreza moderada, lo que implica que a pesar de tener carencias, no cae en la categoría de pobreza extrema.

Por otra parte, el 8.6 por ciento de la población se encontraba en situación de pobreza extrema (alrededor de 551 mil 900 personas). Esta categoría describe a la población con tres o más carencias sociales e ingresos insuficientes para comprar una canasta alimentaria al mes.

Además de los 3.7 millones de personas en pobreza, 1.9 millones -que equivalen al 52 por ciento del total- son mujeres, mientras que 1.4 millones son menores de edad -los cuales representan el 37.8 por ciento-.

 

En riesgo de ser pobre

En su reporte, el Coneval citó que 1.4 millones de habitantes del estado -que representan el 23.2 por ciento- son vulnerables de caer en alguna carencia social, debido a que no cuentan con los ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas.

Únicamente 749 mil 300 personas -que equivalen al 11.7 por ciento de la población- no son pobres y tampoco vulnerables de caer en pobreza.

 

Disminuye rezago educativo, de vivienda y salud

Durante el periodo de análisis, las personas con carencia de acceso a la educación disminuyeron en 6.3 puntos porcentuales, que se traducen en unas 234 mil 700 personas, al pasar de 1.4 a 1.2 millones entre 2010 y 2018.

Aun con la reducción, Puebla es el séptimo estado del país con el mayor número de personas que no cuentan con recursos suficientes para acceder a los servicios educativos.

Las personas que no cuentan con adscripción o derecho a recibir servicios médicos de alguna institución, también se redujeron en la década que analizó el Coneval, pues pasaron de 3.2 a 1.3 millones.

 

Como ocurre con el rubro de educación, la disminución de personas que no cuentan con servicios de salud no se reflejó a nivel nacional, pues la entidad poblana es la segunda con el porcentaje más alto en el país, al alcanzar un 4.6 por ciento.

En cuanto a la población que carece de prestaciones sociales por trabajar en el sector informal o no cuentan con ese derecho laboral, el Coneval indica que Puebla también registró una disminución de seis puntos porcentuales, sin embargo en términos absolutos hubo un aumento de aproximadamente 123 mil 700 personas en esta situación, al pasar de casi 4.4 a 4.6 millones entre 2008 y 2018.

Puebla ocupa la cuarta posición con más personas con esa carencia en el país, de acuerdo con el reporte.

Las personas que habitan una vivienda con alguna carencia, como piso de tierra, techo de lámina, muros endebles, o que viven en hacinamiento, también disminuyeron al pasar de 1.2 millones a 744 mil 700 personas. La diferencia equivale a 10.9 puntos porcentuales menos. El estado ocupó el lugar 12 entre las 32 entidades federativas por sus niveles en esta carencia.

Las personas sin acceso a la alimentación pasaron de 1.5 a 1.3 millones de personas. La diferencia se traduce en 6.2 por ciento y Puebla se colocó en el lugar 13 a nivel nacional con más población en esa circunstancia.

 

Los ingresos se sustentan en apoyos de gobierno

Según el informe, entre 2008 y 2018 hubo un incremento en el costo de las necesidades básicas de las personas, conocido como “línea de pobreza por ingresos”, al pasar de 1 mil 923 a 3 mil 1 pesos en el caso de las zonas urbanas, mientras que en las áreas rurales pasó de 1 mil 203 a 1 mil 941.

El informe advierte que los ingresos para las personas más pobres están sustentados en apoyos del gobierno en remesas que envían los migrantes, lo que aumenta la vulnerabilidad de su economía, pues no se trata de ingresos fijos.

 

Solo 4 municipios tienen un grado de rezago bajo

Con datos actualizados hasta 2015, el Coneval refirió que 88 de los 217 municipios del estado, tienen un grado de rezago social medio, mientras que 77 tienen un riesgo alto y otros cuatro se ubicaron en un estatus de “muy alto”.

Únicamente cuatro de todos los municipios poblanos, tuvieron un grado de rezago social muy bajo, de acuerdo con el reporte.

Eloxochitlán, Zoquitlán, Hueytlalpan y San Sebastián Tlacotepec son los municipios con mayor rezago social, mientras que San Andrés Cholula, Cuautlancingo, San Miguel Xoxtla y Puebla, los que menos rezago registran.

Foto: Archivo e-consulta