Al menos unas 28 fosas clandestinas fueron ubicadas en Puebla durante los últimos 13 años, en las cuales fueron rescatados 31 cuerpos.

Así lo indica un reporte sobre el avance en la búsqueda de personas desaparecidas por parte del gobierno federal, el cual da cuenta de 3 mil 24 tumbas ilegales y 4 mil 974 cuerpos encontrados en el país durante ese periodo.

La ubicación de fosas ha repuntado en México a partir de 2010, pues entre 2007 y 2008 el promedio era de entre 20 y 40 casos por año, pero posteriormente la media saltó a 160.

 

11 cadáveres y cinco fosas en el gobierno de AMLO

De las 28 fosas clandestinas localizadas en la entidad poblana, cinco fueron detectadas entre diciembre de 2018 y agosto de 2019, que abarca el inicio del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, las cuales equivalen al 18 por ciento del total de casos.  

 

En esos cinco entierros había 11 de los 31 cadáveres que fueron ubicados, es decir, la tercera parte del total.

Durante el gobierno de López Obrador también se reportó un caso de exhumación de restos humanos en el estado, en el que se encontraron fragmentos correspondientes a seis cadáveres.

Apenas en junio pasado, la Universidad Iberoamericana presentó el informe “Violencia y terror. Hallazgos sobre las fosas clandestinas en México”, el cual dio cuenta de que no existen registros oficiales estatales sobre la ubicación de entierros ilegales.

La FGE informó que no cuenta con reportes de entierros de personas al margen de la ley, y la misma respuesta otorgó la Fiscalía General de la República (FGR) cuando fue cuestionada sobre el tema a través de solicitudes de información pública.

 

En abril de 2019 fueron encontrados restos humanos en una fosa abierta en un autolavado del mercado Morelos que se encuentra a unos 15 minutos del Centro Histórico de Puebla.

En julio, la FGE ubicó cadáveres en un pozo ubicado en Huejotzingo, en donde se halló el cuerpo de Luis Fernando Tinoco Cervantes, quien se desempeñaba como delegado de la Secretaría de Gobernación en ese municipio.  

En noviembre de 2018 fueron encontrados los cuerpos de ocho personas que habían sido secuestradas por una banda delictiva que presuntamente dirigía un exdirector de Seguridad Pública de Ciudad Serdán, en los municipios de Palmar de Bravo y Ciudad Serdán.

Anteriormente, en junio de ese año, se difundió el hallazgo de un cadáver en una fosa clandestina en la junta auxiliar Lomas de Romero en el municipio de Tecamachalco. Versiones extraoficiales indicaron que se trató de una víctima de secuestro.

El 25 de enero, medios de comunicación dieron cuenta de que elementos del Ejército Mexicano y la Gendarmería Nacional ubicaron una fosa clandestina con profundidad de 50 metros en la que había restos humanos, en San José Miahuatlán, municipio localizado al sureste de Puebla.

Y el 23 de enero de ese mismo año se informó de cuerpos enterrados en los municipios de Los Reyes de Juárez y en San Salvador Huixcolotla, demarcaciones que corresponden a la franja del estado conocida como el “Triángulo Rojo”.

Foto: Especial