El gobernador Miguel Barbosa Huerta prometió no tomar represalias contra los policías que protestaron durante tres días para conseguir un alza salarial.

Dio su reconocimiento a los uniformados por su labor, pues afirmó que en materia de seguridad ahora existe “una situación sensiblemente mejor” que la de hace unos meses.

El morenista presumió que combate la corrupción en la SSP y aseguró que los elementos ya no pagan de su bolsa el combustible y las llantas de las patrullas como antes.

A los gobiernos anteriores los acusó de “abandonar y olvidar” a la policía estatal, razón por la cual celebró el acuerdo salarial del 20 por ciento al que llegó su gobierno el jueves.

El mandatario alardeó que quedaron “boquiabiertos” los personajes a los que acusó de intentar infiltrarse en la policía para desestabilizar su gestión.

“Los dejamos a los malintencionados con las cajas destempladas, se quedaron boquiabiertos de que querían ver sangre, pero aquí hay experiencia y sensibilidad”, refirió tras felicitar a los policías por “no dejarse “influenciar”.

Hay recursos para inseguridad

Barbosa Huerta sostuvo que su administración tiene recursos suficientes para solventar el aumento salarial y combatir la inseguridad, por lo que descartó la necesidad de solicitar dinero prestado en el corto plazo.

Esto tras subrayar que encabeza un gobierno austero, sin opulencia y con finanzas sanas.

En otro tema, dijo que el Ejército no ha detenido la construcción de la industria militar en el municipio de Oriental y que las obras seguramente están por concluirse, aunque reconoció que no tenía mayor información al respecto.