Este fin de semana se dio a conocer de surgimiento de la “Unión Nacional de Trabajadores por la Salud de México”, conformada por empleados que anunciaron un paro activo a partir de este lunes “ante el abandono” de las autoridades de los tres niveles de gobierno en la emergencia sanitaria que se vive por la pandemia de COVID-19.

La unión está conformada por integrantes del IMSS, del ISSSTE, así como de la Secretaría de Salud Federal, y se forjó en el INER, donde hoy se prevén una serie de movilizaciones que buscan tener eco a nivel nacional, según una nota del diario El Financiero.

Rafael Soto, del IMSS, uno de los voceros de la agrupación, destacó el “reconocimiento de la incapacidad otorgada al trabajador contagiado por COVID-19” como la primera demanda del colectivo.

“La lamentable muerte, como riesgo de trabajo y no como enfermedad general, dentro de las instituciones de salud, para que el pago de dicha incapacidad o indemnización sea al 100 por ciento, y no catalogada a beneficio del ahorro o desvío de los fondos designados en el presupuesto para amparar o indemnizar al trabajador”, refirió.

Así también, según el pronunciamiento, se pide equipo médico para trabajadores del hospital, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como la sanitización de espacios y zonas insalubres, y la implementación de protocolos adecuación de zonas de patología, anfiteatros y tráileres frigoríficos.

Además, se piden registros en los reportes a las comisiones mixtas de Seguridad e Higiene de las irregularidades en instalaciones, equipos, que puedan motivar algún riesgo o demostraciones por parte de las autoridades, como indicio de que “han estado actuando al respecto y que se mantienen pendiente de las mismas”.