Los 12 ventiladores pediátrico-adulto que la empresa mexicana Fulle Hen importó de Estados Unidos para vender al ayuntamiento de Puebla están en óptimas condiciones de funcionamiento, aseguró el proveedor este domingo.

A través de un comunicado lamentó que por “desencuentros” entre el gobierno del estado y el municipal, los equipos ya no estarán disponibles para los enfermos graves de Covid-19 en la entidad.

El pasado lunes se programó la recepción de los ventiladores comprados por el ayuntamiento de Puebla y que serían donados al gobierno estatal para la atención de pacientes con coronavirus, sin embargo la Secretaría de Salud advirtió que eran usados, estaban en mal estados y podrían generar algún tipo de infección a los usuarios, por lo que los rechazó.

Fulle Hen sostuvo que la “inspección efímera” y “ocular” del ayuntamiento de Puebla y la Secretaría de Salud del estado no contó con algún apoyo técnico o científico.

La empresa aseguró que los 12 equipos de Ventilación Puritan Bennett, modelo 840, cuentan con “extraordinarias características, y fueron sanitizados externamente, a través de líquido quirúrgico y de manera interna con gases sanitizados”.

Asimismo remarcó que desde un principio se aclaró a las autoridades del municipio de Puebla que los equipos eran reacondicionados, ya que el tiempo de entrega de un equipo nuevo marca Medtronic, va de 3 a 5 meses, y por la urgencia en la entidad se necesitaban de inmediato.

Agregó que hoy en día, los respiradores, dispositivos para intubación y ventiladores, son productos de sobre demanda y con desabasto mundial, por lo que en todos los países se han movilizado equipos reacondicionados en condiciones para su uso, lo cual está permitido por las leyes de salud mexicanas.

Los ventiladores, se indicó, fueron probados por el laboratorio estadounidense The Amms Group INTL, en donde se comprobó su “óptimo” funcionamiento, un requisito indispensable para su importación al país.

“Los equipos tienen una vida útil de 20 años, siempre que cuenten con los mantenimientos preventivos y correctivos en tiempo y forma, y 1 año de garantía después de instalados. No son baratijas, equipo en desuso, inservible, de desecho, ni infectados, como dijeron las autoridades estatales. Lamentamos que conflictos políticos, haya privado a los ciudadanos de contar con 12 equipos de calidad”,  sostuvo la empresa.

Los ventiladores, al entrar a México, recibieron los permisos de Cofepris, y posteriormente, el laboratorio Biossmann -con más de 60 años de experiencia- inspeccionó y validó los equipos a través de pruebas parametrizadas, siendo el resultado satisfactorio en cada uno ellos, se expuso.

“Sin embargo, ante los desencuentros entre ambos niveles de gobierno, no se permitió a la empresa instalar equipo altamente efectivo, escaso y tan necesario en estos tiempos, pues Fulle Hen ya tiene compradores en otras entidades del país, ante el aumento en los casos positivos de Covid-19”.

El gobierno estatal canceló la posibilidad de recibir en donación los ventiladores, mientras el ayuntamiento de Puebla refirió que está por cancelar el contrato con la empresa.

Nunca se pidieron ventiladores usados, asegura Puebla capital

El Ayuntamiento de Puebla sostuvo que nunca solicitó a la empresa Fulle Hen S.A. de C.V. la compra de 12 respiradores médicos usados o reacondicionados, tal y como se constata en el contrato con la empresa proveedora.

“La llegada de los equipos reacondicionados (ensamblados) fue una situación expuesta hasta el día de su entrega (18 de mayo) frente a elementos del Ayuntamiento de Puebla y de la Secretaría de Salud del Estado”, se indicó a través de un comunicado.

Al darse cuenta de que los ventiladores no cumplían las expectativas, se solicitó al proveedor retirarlos del Hospital de Traumatología y Ortopedia del estado de Puebla el pasado lunes 18 de mayo, a lo que la empresa accedió.

En el proceso de rescisión de contrato, la empresa proveedora acepta que las expectativas “no son compatibles” con las requeridas por el Ayuntamiento de Puebla.