La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) apretó el gasto que podrán hacer todas las dependencias del gobierno federal en lo que resta del año.

El 22 de mayo, la Subsecretaría de Egresos de Hacienda envió un oficio a los titulares de administración y finanzas de las instituciones, en el que les ordena, de manera “urgente y categórica”, no ejercer 75% del presupuesto disponible para las partidas correspondientes a los capítulos 2000 Materiales y Suministros y 3000 Servicios Generales.

Este documento se deriva del decreto publicado el pasado 23 de abril por el presidente Andrés Manuel López Obrador en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

El capítulo 3000 Servicios Generales tendrá que recortar sus gastos en las erogaciones para energía eléctrica, agua, teléfono convencional, celular, internet, servicio postal, infraestructura de cómputo y arrendamiento de edificios.

También para asesorías científicas, técnicas, estudios e investigaciones, traducciones, impresiones de documentos oficiales y servicios de vigilancia, entre otros.

Incluye mantenimiento y conservación de inmuebles, lavandería, limpieza e higiene, jardinería, fumigación, comunicación social, publicidad, traslados, viáticos, congresos, convenciones, gastos funerarios, pagos de defunción, así como impuestos sobre nóminas.

“El decreto establece que las medidas de austeridad serán aplicables a todo el Poder Ejecutivo, incluyendo a los organismos descentralizados, órganos desconcentrados, empresas de participación estatal mayoritaria y fideicomisos públicos.

“La responsabilidad de la aplicación de las medidas contempladas en dicho ordenamiento corresponderá a los secretarios de Estado y a los directores de los organismos antes señalados”, describe el oficio de dos cuartillas y del cual EL UNIVERSAL posee una copia.

“Para los capítulos 2000 y 3000 sólo se podrán realizar movimientos presupuestales cuando se dé cumplimiento a la medida de austeridad señalada en el presente escrito”, define el documento enviado a todas las dependencias de la administración federal.

También considera que, una vez que los ejecutores de gasto hayan acatado las medidas de austeridad y hayan reducido sus gastos 75% para dichos capítulos, entonces “podrán ejercer los recursos remanentes con cargo a las partidas que correspondan a dichos capítulos”.