En situación lamentable se encuentra el sector restaurantero y de alimentos en Acatlán debido a las medidas de confinamiento para evitar contagios de COVID-19, tras registrarse los primeros casos en los municipios de la región, generando una baja en sus ventas de hasta un 60 por ciento.

De acuerdo con un sondeo entre los comerciantes, expresaron que durante el mes de enero el sector presentó buenas ventas, pero a inicios de marzo sus ingresos empezaron a disminuir y con la llegada de esta epidemia las ventas disminuyeron a un más, llegando a una caída del 40 por ciento.

“Al iniciar las medidas de contingencia y aislamiento social, empezamos a sentir los efectos del covid-19, no solo en materia de salud, sino también económicamente, ya que los precios de los productos empezaron a subir y las ventas poco a poco empezaron a bajar”, señaló Gloria de la Paz, restaurantera.

Dijo que al igual que otros restauranteros iniciaron con la entrega de comida hasta sus domicilios, para evitar que las familias tuvieran que salir de sus casas, pero las ventas siguen a la baja, y esperan que el 10 de mayo festejen a sus mamás y pidan algunos platillos.

En algunos casos varios negocios de comida han tenido que cerrar sus puertas, o disminuir su personal, ya que tienen que pagar renta, y otros servicios como luz y agua, generando con ello pérdidas excesivas en sus ingresos.