El cierre de centros nocturnos en Acatlán y el aislamiento de clientes ante el Covid-19 han sido factores para que las sexoservidoras tengan que emigrar a otros puntos del estado y algunas, incluso, vuelven a sus hogares para estar con su familia.

Gustavo "N", dueño de un centro nocturno informó que desde hace 15 días tuvieron que cerrar por indicaciones del gobierno municipal de Acatlán, lo que originó que varias trabajadoras se quedaran sin empleo.

"En un principio las trabajadoras optaron por quedarse en el bar aunque estuviera cerrado y trabajar clandestinamente, pero, la situación se ha puesto más difícil, ya que los clientes prefieren quedarse con sus familias", afirmó el dueño del club nocturno.

Expresó que está pandemia ha originado severos problemas económicos, ya que el sexoservicio representa un empleo para varias mujeres que tienen que mantener a sus familias y el municipio de Acatlán es un buen mercado: “pero lamentablemente el coronavirus las ha dejado sin empleo y sin ingresos”.

Ante está situación señaló que las sexoservidoras han tenido que viajar a otros lugares, donde los bares siguen abiertos, en el caso de otras chicas, han regresado con sus familias, en espera de que este problema pase y nuevamente puedan trabajar.

Destacó que cada sexoservidora gana por día mil pesos, por cada cerveza que toman se llevan una comisión de 40 pesos, y lo demás lo obtienen por su servicio.