Ante la pandemia por coronavirus, el Estadio Pecaembú de Brasil sufrirá un ligero cambio para convertirse en hospital de campaña que pueda recibir a pacientes infectados con el Covid-19.

Las autoridades tienen planificado que el mítico recinto con capacidad para 45.000 personas en butacas pueda contar con más de 200 camas para atender los casos menores. Se espera que su configuración esté lista en 10 días, a partir de este lunes.

Parte de la importancia del estadio es que se encuentra muy cerca de varios hospitales en la mayor metrópoli de Brasil, que ahora es el epicentro del virus.

A esto se suman las sugerencias de otros estadios que fungieron como escenarios en el Mundial de futbol 2014, pues han sido ofrecidos como hospitales de campaña y centros de tratamiento.

Aunque Brasil cuenta con un sistema de sanidad pública, las autoridades federales y estatales prevén que éste podría quedar desbordado hacia finales de abril.

 

Paralizadas todas las actividades del futbol profesional

El pasado fin de semana se suspendieron tres partidos correspondientes al campeonato del estado de Roraima, región del norte que colinda con la frontera de Venezuela, mismos que no se realizaron por orden directa de las autoridades deportivas.

A su vez, el campeonato de Sao Paulo, que usa el estadio en cuestión, suma una semana de suspensión.

Foto: Twitter / La Voz del fútbol