Un centenar de personas recorrieron las calles de San Lorenzo Almecatla con el féretro de Josué Emanuel Vital Castillo, conductor de Uber asesinado en Huejotzingo y que este miércoles fue sepultado en medio de un mar de llantos y de exigencias de justicia para el gobierno estatal de Miguel Barbosa Huerta.

Tras 24 horas de velar sus restos en la casa de sus padres, el cuerpo de Josué partió acompañado de la música de un mariachi, siendo su primera parada en su casa, ubicada a unos metros de ahí y donde vivía junto con su esposa e hijo de apenas 7 años.

Amante de la música, en especial de la guitarra, los familiares pidieron canciones para acompañarlo, al tiempo en que los partícipes del cortejo fúnebre lanzaban vítores en su memoria, mientras que su viuda se aferraba al féretro café sobre el cual colocaron su guitarra.

Posteriormente el cortejo continuó hasta la iglesia principal de San Lorenzo Almecatla, donde se ofició una breve misa debido a que se trata de la festividad católica del Miércoles Santo, misma que se realizó en honor a Josué Emanuel.

Finalmente los restos del joven que antes de conducir un Uber se dedicaba a la carpintería, llegaron a un cementerio ubicado a unos metros de su hogar, donde los deudos aprovecharon para abrir la caja y despedirse por última vez de él.

Sus amigos llevaron su uniforme y un balón de fútbol, ya que era el soccer otra de sus aficiones, en tanto que uno de sus tíos hizo un llamado al gobernador de Puebla para que el crimen de su sobrino y el de los universitarios de la BUAP y la Upaep no queden impunes.

"Desde acá le mando un exhorto al señor gobernador, Miguel Barbosa, que aplique toda la ley para los que hicieron esto, porque son unos seres humanos y estaban en un pleno desarrollo de sus carreras profesionales como fue el caso de los chicos de la BUAP y de la Upaep", expuso el tío.

Cabe recordar que por estos hechos hay tres personas detenidas y según las primeras hipótesis, los responsables pertenecen a una banda dedicada al robo de vehículos, aunque una mujer que participó en estos hechos habría tenido una riña por un sombrero con la estudiante Ximena Quijano, por lo que se presume que ese fue el detonante para que los eligieran.

Foto / Alberto Melchor