Andrés Manuel López Obrador aseguró que no cree que aplicar la pena de muerte a delincuentes que cometen homicidios dolosos o feminicidios vaya a traer tranquilidad al país.

Indicó que la paz es fruto de la justicia y que está convencido de que el ser humano es bueno por naturaleza y que son las circunstancias las que lo llevan por el camino de las conductas antisociales.

“No creo en la pena de muerte y no creo que sea esta una opción, una alternativa. La paz y tranquilidad son frutos de la justicia, estoy convencido de que el ser humano es bueno por naturaleza, que son las circunstancias las que llevan a algunos a irse por el camino de las conductas antisociales”.

Andrés Manuel López Obrador consideró que aplicar la pena de muerte no es una solución para conseguir la tranquilidad y la paz en el país.

“Creo en el ser humano, entonces considero que no sea una solución lo de la pena de muerte”.

El martes 25 de febrero, legisladores del Partido Verde Ecologista de México, con el apoyo de algunos diputados de Morena, propusieron aplicar pena de muerte a los violadores, a los feminicidas, y a quienes cometan homicidios dolosos.

En el texto de la iniciativa se indica que aunque la Constitución prohíbe la pena de muerte, se debe adecuar el orden jurídico para poder aplicarla.

“La pena de muerte se encuentra proscrita del orden jurídico mexicano desde el año 2005, la Constitución Política expresamente la prohíbe, por ello, para implementarse nuevamente debe adecuarse el orden jurídico”.

Los legisladores afirmaron que está demostrado que la cadena perpetua no es una solución para contener los crímenes de extrema crueldad y aseguraron que los criminales más desalmados merecen la pena de muerte.

“Queda claro que agravar las sanciones penales o incluso imponer cadena perpetua para ciertos delitos no ha resultado una solución efectiva para inhibir la comisión de crímenes de extrema crueldad”.

“Es deber y obligación del Estado enfrentar a los criminales más desalmados con la severidad que se merecen y creemos que la pena de muerte representa un castigo que podría ayudar a reducir la magnitud y la frecuencia de crímenes como los que aquí hemos referenciado”.