Entre el júbilo y el calor de los seres queridos, más de 300 estudiantes de la IBERO Puebla participaron en la Ceremonia de Graduación de Licenciatura Primavera 2020. Para muchos, representó la oportunidad de volver a la ciudad y visitar su alma máter una vez más; para otros, el reencuentro con amigos y maestros; para todas y todos, un momento de celebración invaluable.

En su mensaje a las y los nuevos profesionistas, el Mtro. Mario Ernesto Patrón Sánchez, Rector de la IBERO Puebla, reconoció con entusiasmo que cada nueva generación de egresados alimenta nuestra confianza de que es posible construir en la realidad las condiciones necesarias para que todas y todos podamos vivir dignamente, en paz, con justicia y en medio de relaciones fraternas.

Si bien, el alumnado representa el eje central de la celebración, se les invitó a brindar un caluroso aplauso a las madres y padres de familia, igualmente protagonistas de los logros académicos. A su vez, se rindió un justo reconocimiento a profesores y colaboradores de la Institución.

Ofreciendo un recuento de la experiencia universitaria, el Mtro. Patrón señaló que la Institución Jesuita busca inculcar en sus estudiantes una gran fe en el ser humano, la voluntad para convertirse en actores transformadores y la experiencia de los más profundos valores, cuyo origen, dijo, es el valor máximo del amor.

Para redondear sus deseos y peticiones hacia las y los graduados, pidió conservar el espíritu crítico y el hambre de conocimiento, así como nunca olvidar a las personas descartadas de la sociedad. “Háganles un espacio en su reflexión profesional, ábranles paso en la historia, quiéranlos como se quiere a otro ser humano igual que cada uno de ustedes”, exhortó.

“Sean lo que están llamados a ser: profesionales capaces, pero también seres humanos conscientes, compasivos y comprometidos; incansablemente generosos, fraternos, incluyentes; siempre abiertos a los demás, a sus necesidades y aspiraciones”: Mtro. Mario Patrón.

El titular de Rectoría concluyó su intervención recordando que las puertas de la IBERO Puebla siempre estarán abiertas para sus nuevos profesionistas. Con un caluroso “de aquí se van, pero aquí se quedan”, se dio paso a la siempre emotiva entrega de constancias.

Durante este segmento se otorgaron las distinciones especiales a las y los graduados destacados. La medalla Francisco Xavier Clavijero a la Excelencia Académica fue recibida por 22 jóvenes, mientras que 10 fueron reconocidos por su desempeño en la prueba EGEL-CENEVAL y siete más se llevaron la presea Diego de Ledesma, S.J. a la participación en la vida estudiantil universitaria.

El presidio estuvo conformado por el Mtro. Mario Patrón; el Arq. Juan Caballero Ropero, presidente del Patronato FIESGOCEAC; la Mtra. Cecilia Orvañanos de Morodo, presidenta del Patronato CUGOCEAC; y la Dra. Lilia María Vélez Iglesias, directora general Académica.

Complementaron la mesa el Dr. Francisco Valverde Díaz De León, director general del Medio Universitario; la Mtra. Elia María Irigoyen García, directora general de Vinculación; y el Mtro. José Enrique Ríos Vergara, director general de Administración y Finanzas.

Previo al acto académico, se celebró la misa de acción de gracias concelebrada por el P. José Teódulo Guzmán Anell, S.J. y el P. Ildefonso Navarro Zayas, SJ. En su mensaje destacaron el valor de la gratitud hacia los padres, los maestros y, ultimadamente, hacia Dios. Deseó que se antepusiera el anhelo de ser por encima de tener. “No es lo mismo tener éxito que dar fruto”, reflexionó.

Foto: IBERO