Un juez de control del Reclusorio Oriente de la Ciudad de México vinculó a proceso a Erik Francisco R. por el delito de feminicidio de la poblana Ingrid Escamilla, por lo que permanecerá internado en el Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial (Cevarepsi) como medida cautelar de prisión preventiva oficiosa.

Fue durante la audiencia inicial celebrada este martes que Erick Francisco, originario de la Sierra Norte de Puebla y de ocupación de ingeniero civil, fue puesto a disposición ante el juez de control para determinar su situación legal por el proceso en su contra.
Durante la audiencia el juez de la causa calificó de legal la detención y autorizó la formulación de imputación por el delito de feminicidio a través del agente del Ministerio Público de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.
En la misma diligencia se realizó la vinculación a proceso de Erick Francisco, quien previamente se había reservado su derecho a declarar por lo que fue necesario que la autoridad ministerial de la Ciudad de México presentará medios de prueba diversos a las fotografías y videos que estuvieron circulando en redes sociales, donde el imputado confesaba el crimen.
Tras varias horas el juez de control dictó auto de vinculación a proceso en contra de Erick Francisco y autorizó un periodo de tres meses para el cierre de investigación complementaria para el agente del Ministerio Público y el defensor del imputado, quien debería de mantenerse en prisión por la medida cautelar.

Ingrid es sepultada en Puebla

Hay que señalar que mientras se realizaba la audiencia, en el municipio de Juan Galindo, específicamente en la localidad de Nuevo Necaxa de Canadita, se realizaba el sepelio de Ingrid Escamilla, lo cual provocó que decenas de personas se volcaran para acompañar el cortejo fúnebre desde la misa de cuerpo presente hasta el cementerio de la localidad.
El feminicidio de Ingrid causó indignación por parte de un gran sector de la sociedad debido a dos factores: uno de ellos la violencia con el que se perpetró y el segundo por la revictimización de la que fue objeto ante la difusión de las fotografías de su cadáver y la escena del crimen en redes sociales.