Si bien las artes escénicas pueden ser una buena opción para darse a conocer en el mundo del espectáculo, también limitan mucho la posibilidad de conseguir un empleo formal debido a que el campo laboral se encuentra prácticamente saturado, puesto que las oportunidades no son muchas.

En “las grandes ligas” del medio artístico estas crisis también pueden surgir, como ocurrió en Televisa y que dejó desempleados a decenas de actrices y actores.

Pero aun con este tropiezo que tuvieron no se dejaron vencer tan fácil y buscaron el modo más rentable posible que les permitiera sobrellevar sus gastos y vivir de cierta manera.

El primer ejemplo es la actriz Alejandra Procuna, quien luego de perder su exclusividad en Televisa, decidió meterse a la empresa Uber para desempeñarse como conductora.

El actor poblano Sergio DeFassio es otro ejemplo de esta situación. El también comediante ha pasado por varias complicaciones médicas, siendo un tumor en la cabeza la más grave. Debido a que no ha sido requerido para ningún proyecto televisivo, se volvió taxista, aunque relata que se siente entusiasmado porque hay gente que llega a reconocerlo y hasta le piden servicio por anticipado.

El actor Carlos Miguel, reconocido por haber participado en telenovelas como “Dos mujeres un camino” y “Muchachitas”, no se quedó de brazos cruzados y optó por rentar un puesto y así dedicarse a vender tacos de canasta.

Mientas que José Ángel Llamas, quien en su momento figurara como uno de los ‘galanes’ más cotizados de las telenovelas, se acercó más a la iglesia cristiana para ofrecer sus servicios de pláticas y conferencias, ante la falta de trabajo en el medio artístico.

Foto: Captura de pantalla de YouTube / Primer Impacto