El chavo banda no pide impunidad, pide una oportunidad”, expresó Pedro Cesar Carrizales Becerra, apodado “el mijis” en una entrevista.

Cesar Carrizales es hoy diputado electo en San Luis Potosí, pero su historia es la que ha llamado la atención en redes sociales, ya que tiene un pasado de drogas y problemas con la policía.

Según lo informado el portal de Fernanda Familiar “el Mijis” estuvo preso 2 meses por herir a balazos a 4 personas y tiene antecedentes penales por robo, allanamiento de morada y daños; pero hoy tiene el objetico de ayudar a jóvenes que cayeron en las drogas.

Las fotos al lado de chavos Banda y pandillas causaron polémica, ya que lo han catalogado como una persona conflictiva y de cuidado.

Fuentes extraoficiales de Morena señalaron en San Luis Potosí, que buscarán la manera de expulsar a Pedro Cesar Carrizales Becerra y buscarían todos los recursos necesarios para destituirlo y dejar al suplente que fue inscrito en el Distrito VIII, según se informó en el portal de Fernanda Familiar.

Según lo dicho en una entrevista, Carrizales expresó que busca sacar a los jóvenes del ocio y de conseguirles empleo.

Tuve tragedias, una de ellas fue cuando me picaron y no entendí, me machetearon en la cabeza y tampoco, luego a mi chavito le dieron una bala en la pierna por mis broncas, pasó una moto, tiraron balazos y le pegaron, y así, lo que marcó mi vida, fue la muerte de mi jefa”, contó al portal emsavalles.com.

Pedro César Carrizales Becerra tiene 37 años y es líder del “Movimiento Popular Juvenil” que busca rescatar a chavos en situación de calle y sus derechos, así como a la no discriminación y buscarles oportunidades, actividad que realizan desde el 2002 como colectivo y desde el 2003 como asociación, llegando a la fecha, a tener miembros de 240 pandillas en todo su estado, la capital, Soledad de Graciano Sánchez y Zaragoza.

Con un comité de 12 personas, buscando la inclusión, pero aguantando ser mal vistos por la sociedad, por los tatuajes, que para ellos llevan un significado, pues puede ser el de “la jefecita”, alguien que murió, o lo usan como su mural donde expresan algo de lo que sienten, con distintas formas de vestir, vaqueros, guangos, pero no faltan las etiquetas de la sociedad y por cuestiones de la policía, pues casi siempre son detenidos sin justificación, "nomás por sospechosos", el movimiento ha ido creciendo buscando siempre que la gente sea más incluyente con los chavos banda, publicó el medio.

Balacearon a un camarada los policías municipales de aquí de SLP, le atravesó los pulmones y le llego hasta el colon, haz de cuenta los chavos estaban ahí parados eran como las 11 de la noche, yo hablo por la gente que trabaja conmigo no por todos, mi camarada estaba debajo de los condominios, lo deje a las diez de la noche ahí, andábamos trabajando, se bajó con sus camaradas y estaban "echando viela" en un andador chico, llegó el operativo en motos y camionetas, perseguían a unos chavos que traían caguamas, dieron vuelta al andador, sin mirar y decir nada tiraron los balazos y uno de ellos le pegó a mi camarada, fueron tres los disparos, subieron y ni cuenta se dieron que le pegaron porque aún fueron por él a patearlo, sino que un chavo les gritó, no saben ni lo que hicieron pues uno de ellos tenía una bala y así los policías se bajan y se van”, es una de las experiencias que recuerda el Miji.

Obviamente, el director dela policía municipal, en su primera versión, dijo que la policía no fue; que la policía ni se presentó ahí, para cambiarla y afirmar que solamente se presentaron a atender al herido de bala, y posteriormente una tercera versión en la que reconocieron él disparó, pero que le había tocado la mala suerte al afectado, de que fuera "una bala perdida", pues supuestamente solo se defendían de los "petardazos y cachimbazos" que les llovieron a los elementos”, recordó.

[relativa1]

[relativa2]