El gobierno del estado licitó y pagó un proyecto que no coincide con el resultado final de la remodelación de la zona arqueológica de Cholula, obras en la que no se aseguró el mejor precio y calidad, además de que arrancaron sin la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Así lo determinó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la revisión de la cuenta pública 2015, cuyos resultados presentó este miércoles.

Mediante la auditoría 15-A-21000-04-1232, el organismo fiscalizó recursos federales por 139 millones 860 mil pesos que se destinaron a la “Zona Típica Monumental en San Pedro y San Andrés Cholula”, y producto de ello existen cinco recomendaciones, dos promociones de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria contra funcionarios y dos pliegos de observaciones.

Además plantea que de no justificar los señalamientos, la federación recuperaría 139.4 millones de pesos que entregó para estas obras.

Ejecutan trabajos distintos a los planeados

De acuerdo con el informe, el proyecto original contemplaba la remodelación del antiguo Hospital Psiquiátrico de la zona arqueológica de Cholula para convertirlo en un hotel, pues de 8 “edificios” con los que cuenta, siete serían destinados a ese fin, así como a instalar un local comercial que se concesionaria a un particular y sólo una sección se destinaría a la instalación de un museo.

El hotel contaba con una alberca, área de servicio de cocina con mobiliario y equipo, comedor, salones de usos múltiples, red de aire acondicionado para 50 habitaciones de 24 metros cuadrados cada una, bancas de recinto en patios, fuentes, jacuzzis, baños con accesorios incluidos, regaderas y elevadores; sin embargo, los trabajos que se llevaron a cabo únicamente consideran el museo y la zona comercial en los ocho edificios, por lo que difieren del proyecto originalmente autorizado y contratado.

Lo anterior evidenció que el Comité Administrador Poblano para la Construcción de Espacios Educativos (CAPCEE) no proporcionó a las empresas que participaron en el concurso de licitación para ejecutar el proyecto, los elementos necesarios para ofrecer una adecuada propuesta económica.

Incluso, el CAPCEE otorgó la propuesta a la empresa ganadora del proyecto hasta que esta fue elegida y no antes como establece el procedimiento, lo que evidencia una “deficiente planeación”.

En la revisión de la ejecución de la obra, la Auditoría identificó mediante el contrato CAPCEE-271/2015-FED que se emitió un pago por 14.9 millones de pesos para la construcción del hotel, sin que este inmueble se haya construido.

La ASF indicó que las deficiencias en el proceso de realización de la obra no garantizaron al Estado “las mejores condiciones disponibles en cuanto a precio, calidad, financiamiento, oportunidad y demás circunstancias pertinentes”.

Por otra parte, el órgano fiscalizador detectó que aunque la obra contaba con licencias de construcción y con la autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) emitida por la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial (SDRSOT) del gobierno estatal, no tenía la autorización por parte del INAH para iniciar las obras.

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